El café de la mañana

Algunos debates con mi mujer me han dejado exhausto. El último tuvo que ver con el asunto del café. Ella me pidió que dejara de tomar café, que eso me alteraba visiblemente los nervios, y lleva razón. Pero yo le dije que sin café la vida no me sabía sino a una galleta rancia. Entonces me dijo que podíamos comprar café descafeinado. Le dije que sí, que era una buena idea. A la mañana siguiente me sirvió un café descafeinado. Lo probé y lo consabido: una galleta rancia. Se lo dije. Me contestó: sabe igual que el otro. Le aseguré que no. Estuvimos discutiendo. Dejé incluso de desayunar, enfurecido. Desde el baño le grité: que no sabe igual, te digo. Y ella, desde la cocina: que sí. Y yo: que no. Y ella: que sí. Pasaron unos días en los que tomé té. Té de manzanilla. Pero la vida me sabía peor de rancia. Entonces comenzamos otra alegata en la cocina, que luego siguió en el comedor y terminó en la sala. Me dijo al terminar: te voy a dar un café y me dices si es descafeinado o no. Si lo distingues, entonces te tomas tu café normal y listo. Allá tú. Le dije que sí. A la mañana siguiente me sirvió mi café y lo probé. Le dije: esto está buenísimo. Es cafeinado, ¿cierto? Mi mujer se me quedó mirando: no, me dijo. Es descafeinado. No puede ser, le dije. Claro que puede ser, yo misma lo preparé. Mi mujer se enfureció. Me dijo, tú tomarás el café que te dé y listo. Le dije que tenía que decirme si era descafeinado o cafeinado porque de eso dependía la cantidad que tomara. A la siguiente mañana, me dijo que era cafeinado y me lo tomé en una taza alternativa, pequeña, muy modesta. Le dije que no había como el café cafeinado, aunque en pocas cantidades. Esto se lo dije en la noche, mientras veíamos una película de Jack Nicolson. Mi mujer se sonrió y movió la cabeza de un lado a otro. Quise corroborarlo: ¿o era descafeinado? No lo hice. Continué viendo la película, como si en realidad estuviera viendo un desfile de imágenes pasar amontonadas, todas, hacia ninguna parte.

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20 comentarios en “El café de la mañana”

Orale, si vivieras en eca es no te sucederia

Roger, hola! Ups, no te dejes, yo voto por el cafeinado : ). A mi tampoco me sabe igual. Aca peleo por la cafeina. Es mi unico vicio aunque ayer o mejor dicho hoy, dormi a las 2 de la manana por culpa de la cafeina.
Lindo texto. Sigue contandonos la vista que tiene tu departamento.Ah, y lo olvidaba. Cuentanos sobre tu vida de catedratico. Saludos a tu mujer.

comHay rogelio! Con eso de que a mi solo me gusta el capucino o el cafe soluble con leche jijiji tu dejate conaentir por tu mujer y no discutas por pequeneses.

Já. Mi estimado, me hizo reír con su picapleito cafetero. Me recuerda a una señora que anda por acá. Serán parientas o algo, digo yo, aunque no lo sepan o, cuidado, la conspiración, se lo tienen bien callado.
Mejor dar el salto al vacío y probar a desayunar con tequila. A ver cuánto aguanta uno. Y otro.

Muy interessante! Saludos desde Italia.

Ciertamente la cafeina es una droga, mi mamá nunca me dejó tomar café porque rea malo y lo creí hasta ahora que trabajo en un hospital vieras que necesario es resucita muertos, y uno que otro vivo jajajajaaja… CUENTAN QUE UNA VEZ UN HOMBRE VIAJABA POR EL OCÉANO Y SU BARCO SE HUNDIÓ, QUEDÓ A LA DERIVA POR VARIOS DÍAS ANTES DE QUE MILAGROSAMENTE FUERA ENCONTRADO POR UN BOTE PESQUERO. AL RECUPERARSE DE SU PÉSIMA CONDICIÓN, CONTÓ EL PEOR ERROR QUE HABÍA COMETIDO. AL SENTIR UNA SED DESESPERANTE, BEBÍA AGUA SALADA, Y POR LA SAL CONTENIDA EN LA MISMA, LEJOS DE SACIARSE, SENTÍA MÁS SED E INTRODUCÍA SAL Y ARENA A SU CUERPO QUE LO DESHIDRATABA MÁS.
Ásí es el café querido, lo tomas a sabiendas de lo que puede suceder… besos desde México y a tu mujer un beso más ciao.

Javier C Bravo Magaña 12 agosto ,2011 a las 7:55 am

Te agradezco mucho este artículo en el que aparece tu esposa. (Te lo había solicitado, ¿te acuerdas?) ¿Cómo se llama tu esposa y cuántos hijos tienen?

Yo también tomo café; mi esposa insistía en que lo dejara (no entiendo esos celos, pero son bienintencionados). Sin embargo, el doctor le dijo que la cafeína me ayudaba con un problema de migraña que solía tener (y ya no tengo). Ví el analgésico que tomaba, y efectivamente, tenía tres componentes: ácido acetilsalicílico, ergotamina, y cafeína. Santo remedio, como dicen los profanos. Otra cosa, si tu necesidad es de cafeína, el té negro hace los mismos efectos porque también contiene cafeína, y espero que no despierte tantos celos en tu esposa.
Finalmente, tanto ‘descafeinado’ como ‘cafeinado’ implican una adición, o sea el café ya tiene cafeína. Tomo nota de esa sutil muestra de tu buen humor. Un artículo soleado, que mucho refresca la atmósfera política y etc.
Javier

jajaja!! muy buena charla! la verdad es que las esposas son muy inteligentes, y cuando algo se proponen, es constatar por cualquier medio que ellas tienen la razón y por eso deben ser obedecidas, y lo cierto es que casi siempre la tienen en esos detalles cotidianos y que condensan los detalles de nuestra vida en familia. La cuestión en el café no descafeinado, es la cantidad, dicen los expertos que una o dos tasas al día es benéfico para la salud, y que incluso estimula la memoria a largo plazo y por supuesto la concentración. Lo curioso con mi esposa, es que tomamos una tasa de café con leche en el desayuno, no más, y yo, de vez en cuando una tasa en la oficina, pero ella si abusa con los productos denominados “negros” por ejmeplo cocacola (light)o te negro, o ya para dormir, despues de estar sobreestimulada durante el día, mejor una cerveza o un caballito de tequila, quien fuera ella, que si uno le dice que no tome tal o cual bebida, inmediatamente se engorila para defender sus derechos a ingerir las bebidas estimulantes…saludos.

Siempre hazle caso a Blanquita y témele.

Hola Rogelio, no cabe duda de que Blanquita es Góngora jajajaja, de que se propone algo, lo logra, pero es por tu bien para que concilies el sueño y descanses tranquilo, esto claro sin ofender a la comadre…. saludos

Estimado Rogelio:

Excelente artículo para los lectores y aficionados al tema. Por cierto cuando quieras probar un delicioso y singular café, comunicate al 312-131-6029, soy proveedor de café hecho en nuestro bello Colima.-

Buen tema Roger, no sé pero una taza caliente de un rico café te da una sensación de placer, dos al día creo que está bien. Saludos

Creo que muchos somos dependientes de la cafeína, en especial por las mañanas, no puedo salir a realizar mis actividades sin antes administrarme mi dosis, pero si es una realidad que comparto he tratado de cambiar por el descafeinado, pero no es lo mismo, siempre termino poniendo hasta cuatro 4 cucharadas por que el descafeinado es un tanto suave… muy buennn textoo…

Genial tu estilo Roger, siempre con la espontaneidad y creatividad que te caracterízan, por mi parte pienso (simplificando) que el café sin cafeína, no es café, así de simple, no crees? saludos! un abrazo, hermano! saludos a la familia. Por acá se te extraña.

Nota para “El café de la mañana”.

Rogelio, no permitas que te pase eso. Cuando eso suceda, toma a tu “apenitas band” (hijo) de la mano, y váyanse al café más cercano a tomarse un cafecito, ya sea descafeinado o cafeinado, pero tómenselo; y después de media hora, vayan por tu esposa e invítenla a hacer lo mismo. Y para que la discusión no reinicie con ella, a la vez que toman el café, por uno de los ventanales de la construcción del café, observen el cielo azul con nubes blancas vacías, ¿o nubladas?; o bien, la llegada de un avión atravesando el horizonte; o quizás, un zopilote planeando por los aires; en fin, acérquense a la venta más próxima, y respiren profundo el aire fresco de la mañana que por ella llega. Después, regresen a la mesa, y en ese momento se podrán dar cuenta de que si toman café: descafeinado, cafeinado o chocolate, ya no importa. Porque ahora lo importante será: “el avión atravesando el horizonte”, “las nubes blancas vacías, ¿o nubladas?” y “el aire fresco de la mañana que entra por la ventana”. Así también, como sus mentes ahora están despejadas, no sólo cualquier otro comentario será bien recibido, sino que ahora sí podrán mirarse a los ojos y sonreír, sin una pizca de agresión; y de esta manera, podrán seguir disfrutando su café y de la vida allá en Otago City, Nueva Zelanda.

Saludos

Erasmo Nava Espíritu
Desde la Ciudad de la Esperanza, Ciudad de México-Tenochtitlán.

Buenísimo…. Jajajá, el efecto placebo es más fuerte de lo que uno piensa. Nada, tómate tu cafecito matinal y no trates de averiguar si es descafeinado o no. Imagínate que tiene toneladas de cafeína y vas en coche… Cariños desde Taos…

Seis semanas de tiritones me costó dejar el café. Mantuve mi abstención durante cinco años. Ahora he vuelto a tomarlo, una taza al día.
El café normal tiene 6% de cafeína. El café descafeinado 3%, es decir la mitad. No es que no estés tomando cafeína. Además hay cafeína en el té nego, el chocolate, las bebidas del color del café como la CocaCola.
Una adicción es una adicción. La cafeína produce adicción. Yo la tengo.

Guedeita: cafeinado o descafeinado ahora no es la cuestión, el detonante de tus nervios desde hace unos días depende del tamaño de la taza. Conclusión: desde mañana tomarás cafecito en caballito tequilero y será justo del que tú decidas.

Sé que te caigo un poco mal, para decir lo menos, pero debo auxiliarte (me obliga la poca conciencia que me queda) y señalar que -según un estudio publicado por Scientific American, del que podría enviarte copia, el café es una de las 6 mejores cosas que puedes hacer por tu cerebro. El nivel peligroso en la ingesta de café son más de 100 tazas al día. Mientras no lo rebases, todo está bien.

Saludos

Querido Rogelio, no te enfades con tu mujer, agradécele al contrario que se preocupe por tí. ¿Quién si no se va a poner a discutir por cafeína a esas horas de la mañana? Alguien que te quiere, el día que ya no te diga nada… ¡maaaalo!!!

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