El escritor y la fama

La profesora Mizuho me lleva a conocer la biblioteca de la Universidad de Kobe. Es una biblioteca pequeña pero con una excelente colección de literatura española y latinoamericana, autores clásicos que conozco muy bien, al menos de nombre. Incluso en mi presunción atino reconociendo las editoriales con sólo ver el lomo de los libros, y hasta le comento de algunos autores que son mis amigos. Mira, digo mostrándole la foto de la contraportada, éste es mi amigo. Pero lo que me parece curioso es cuando la profesora Mizuho me habla de un escritor japonés que es muy famoso en Japón, uno de los más importantes, y que yo no conozco. El hecho me deja obviamente patizambo, no puedo evitar pensar en el asunto de la fama y el reconocimiento al que muchos escritores aspiramos como las abejas aspiran a la miel. ¿Fama y reconocimiento con respecto a qué, en qué ciudad, de qué fecha a qué fecha? Pienso. Me sentí tan pequeño y miserable pensándome en esa lucha sin retorno de lo que es la fama y el éxito, jactándome de ver reseñados mis libros aquí y allá, muriéndome de coraje por no haber ganado tal o cual concurso o premio literario, que por un instante quise disuadirme ahí mismo de pisotearme la cabeza con mis propios pies. Un escritor importante en Japón que yo ni siquiera conocía no ha de obligarme sino a ser un poco más modesto en mis intenciones y ver este trabajo y esta vida con mejores ojos, más apaciblemente, más –digamos- generosamente. Me dije y luego añadí: no has llegado nunca a ningun lado cuando has llegado a una editorial de prestigio, a una agenta literaria o cuando has ganado un concurso de gran resonancia, así sea el premio Nobel. No lo has hecho y la mejor señal de eso es cuando tienes la convicción de haberlo hecho. Creer haber llegado es la mejor manera de saber que apenas empezamos, de forma que lo importante no es recorrer ese largo camino sino que sepas que tú eres el propio camino y que es a ti, lo quieras o no, a quien debes llegar: algún día.

AFmedios

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14 comentarios en “El escritor y la fama”

Hector J. Orozco 21 enero ,2011 a las 6:00 pm

Hola Rogelio, me gusto mucho la última oración de tu escrito, y en especial lo siguiente “lo importante no es recorrer ese largo camino [llamado vida] sino que sepas que tú eres el propio camino y que es a ti, lo quieras o no, a quien debes de llegar: algún día”.Creo que cuando Jesucritos dijo hace mas de 2000 años “Yo soy el camino, la verdad, y la vida”, nos queria enseñar que cada uno tiene en su conciencia todos los caminos a recorrer, todas las verdades y la vida misma. Todo el universo esta en nosotros.
Te mando muchos saludos hermano.

Hector J. Orozco 21 enero ,2011 a las 6:02 pm

Por cierto, no me pierdo ninguno de los escritos de tu blog. Podría decirse que soy de tu club de fans. jajajaj

Tu estancia en Nueva Zelanda y tu paso por Japón te han contagiado ya con la conciencia zen. Bienvenido. Así la literatura es más una búsqueda de sí mismo más que de cualquier otra cosa.

Muy cierto y emotivo tu comentario, Rogelio. A tomarlo en cuenta y que no nos ciegue la arrogancia, nuestro peor enemigo.

Saludos

Pienso igual que Hector, la última frase es contundente!

¡Sic transit gloria mundi! Esta lacónica frase me recuerda lo efímero de la fama y la gloria.
Siempre, al menos desde que escribo algo, mantuve un perfil bajo, pero en mi país me conceptúan como “buscador de pelos en la leche y moscas en la sopa”, por iconoclasta y políticamente incorrecto.
Por dicho motivo he apostado al formato electrónico, ya que no hay que sacrificar árboles (115 para una tonelada de papel) y contaminar con tinta de imprenta (minio, plomo, csdmio, etc. sin contar con los solventes).
Me gustaría enviar algunos de mis 30 libros, gratis, si me escriben a: cheswann@gmail.com.
El primer título es “Letanías blasfemas…”, polémico e iconoclasta si los hay.

Atentamente Chester el lobo estepario

Coincido plenamente contigo Rogelio y las personas que han escrito sus comentarios. en partícular me hiciste recordar algo que les decía a mis muchachos hace tiempo, y que es básicamente lo mismo: Si me preguntan, quién eres? IDALIA; donde estas? AQUI; que quieres? VIVIR!!!
No existe el éxito, salvo en quien lo preservan en su pensamiento.

Comulgo con tu pensamiento, Rogelio. Todo esto de la fama es absolutamente relativo. Cuando regreso de una extensa gira literaria organizada por alguna editorial, donde fui aplaudida en tantas ciudades y por tanto público, llego a mi vecindario como pavo real. Entonces, realmente aterrizo, al caer en la cuenta de que mi vecinos no saben a qué me dedico.

Rogelio: Es muy acertado lo que dices soy de Argentina y cada vez que me publican poesia ya que soy escritor de poesia pues me pregunto sobre la fama, soy muy solitario y lo que dices esta muy ligado a lo que me pasa como escritor, veo ahora como es la cosa. Asi que tendre presente esto que tu dices, y lo hablare con mi editor. El me dice que el escritor nunca llega a algun lado. un fuerte abrazo.
Javier Dicenzo

no deja de Sorprenderme tú conocimiento del Ser,que a través de tus escritos permeas, a pesar de que leo poco de lo mucho que escribes..Felicidades…

francisco de jesús NavarroFonseca 23 enero ,2011 a las 10:14 am

Hola, soy un completo ignorante en esto de la red,así que no pregunto cómo llegó a mi correo el texto del “Escritor y la Fama”, es lo que menos importa, lo interesante fue que me tocó bastante, aunque no soy de los escritores desconocidos que buscan fama a toda costa, escribiendo “a la moda” o siguiendo fórmulas y recetas; hubo algo que me hizo reaccionar, pues inconscientem,ente uno busca siempre un reconocimiento, asi sea el reconocimiento propio; gracias por haceme reflexionar al respecto.

Es el viejo fantasma: ¿Para quién escribimos? y, desde luego ¿Por qué? Rosario Castellanos lo enfrentó, y no sabemos con qué resultado final.

Suerte, amigo.
Javier

Coincido con los colegas: cuando uno cree haber llegado, apenas empieza. Asì es siempre este camino que, como señalas, somos nosotros. Cuando creemos escalar el ùltimo peldaño de la escalera es para darnos cuenta que apenas iniciamos el primer peldaño de otra.

hola rogelio me gusto mucho que ubiereas venido a la secundaria adalberto torres gaytan a dar las platicas
ojala vengas otra vez

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