El intelectual hoy

    El mundo le exige que sepa demasiado, pobre. Que tenga una opinión sobre todas las cosas habidas y por haber, que esté preparado para contestar las más intrincadas preguntas, los entuertos más insufribles, no puede equivocarse, tampoco dar marcha atrás sobre aquello que piensa o cree, y con todo esto yo me lo imagino, al pobre, leyendo absorto, cada día, todos los días, escrupulosa aunque desganadamente el periódico y el semanario, la revista mensual, y, para no perder la brújula, revisando el noticiario vespertino de aquí, de allá, reflexionando entre líneas y comillas, llevando siempre bajo el brazo dos o tres respuestas por si hay lugar, las frases de algún ideólogo desconocido, el consejo de algún filósofo extranjero, todo eso mientras el otro, su enemigo, va leyendo aquí y allá libros que ya nadie busca, hurgando en periódicos de fechas no recientes, extraviándose en semanarios o revistas olvidadas, y mientras va repasando aquellos tiempos idos, se va quedando dormido en los jardines, dejando que la cabeza gane su propio compás y se bambolee como las hojas que viene desgarrando el otoño, lleno de respuestas vacías, sin consejos o frases de ningún filósofo o ideólogo desconocido, pero en cambio, con muchas preguntas, todas ellas nada más para saber a dónde te fuiste, o con quién, o cuándo regresarás de nadie sabe dónde, acaso: amor mío.

Ecos de la Costa /AFmedios

Escribe un comentario en este artículo

4 comentarios en “El intelectual hoy”

Gran esfuerzo es aquel que los tiempos modernos exigen, y mucho mas – difícil de entender – el que la sociedad nos marca como lo correcto. Más que pasa cuando al hombre aquel que después de haber recorrido el mundo, devorado los libros y quemado las neuronas buscando el conocimiento y huracán de un amor malagradecido le arranca las respuestas a preguntas sin sentido ahora. Que pasa cuando el corazón sufre igual al igual que el de un niño, o joven y un viejo cualquiera. Conocimiento no da sabiduría, esta solo el tiempo la dará. 🙂 Saludos a mi Colima desde Reno, NV.

¡Uf! Me has hecho acordar por qué no veo televisión o leo prensa desde hace tantos años. Todo viene preparado para no dejarnos pensar y lo has expresado de una manera muy buena.

Te encantaría un vídeo como este: http://www.youtube.com/watch?v=-TR5o0Xx5yE

Saludos

Pero ¿qué es peor: que te pidan opinión o que la des sin que te la pidan?

Saludos,
Javier

Francisco Navarro 14 febrero ,2011 a las 6:12 pm

¡Carajo qué vaina! –diría mi abuela Isabel, quien no fue una intelectual y vivió feliz, a propósito de la vida del intelectual, ¿debería procuparse por las nuevas reglas ortográficas?

Comentarios