Filosofía del papel de baño

Hay que decirlo sin reticencias: mi mujer siempre busca los mejores precios en todo lo que compra, sea fruta, carnes o artículos para el hogar. A veces, incluso, creo que economiza de más en aras de salvarnos de un agujero financiero. Pero hay cosas en las que realmente no nos ponemos de acuerdo, y nada tienen que ver con el dinero. Cosas, por ejemplo, como el papel de baño. La oferta, como se sabe, es (casi) infinita. Papeles de baño lisos, semilisos, rugosos, semirugosos, de doble hoja, de una, anchos, semianchos, delgados, semidelgados, extradelgados. Siempre estuvimos variando hasta que un día encontró ella uno a la medida de su gusto. Lo encontré por fin, gritó desde el interior del baño. Mala cosa, como yo era el siguiente en la fila (porque en las mañanas hay que hacer una fila larga para poder entrar: mi hija, mi hijo, mi hija otra vez, mi hijo de nuevo, mi mujer, y luego yo), no tuve la misma empatía que tuvo mi mujer. Pero no dije nada, porque no quería contrariarla. La mañana de ayer, sin embargo, no estaba de humor. Terminé de hacer del baño, tomé el papel y, justo cuando iba a realizar la operación consabida, se me deshizo en las manos y me embetuné todo. Salí echando pestes contra todos y todo. Después de dejar a los hijos en la escuela, mi mujer y yo tuvimos una larga discusión al respecto, frontal como nunca. Ella me decía que, por delgado, suavecito y ultrafino, ese era el papel que le gustaba y yo le rebatía que, por eso mismo, a mí me desapatecía, y que yo prefería uno grueso y rugoso. Afortunadamente, después de casi una hora de vientos huracandos y tormentas, pudimos llegar a una solución: ahora tendremos ambos, nada más que, para evitar futuros conflictos, el mío estará pendiendo en la pared opuesta.

 

AFmedios

Escribe un comentario en este artículo

8 comentarios en “Filosofía del papel de baño”

Rogelio, esos gustos por el papel denotan que eres todo un hombre rudo! jajaj

¡Jajajá! Está bueno eso….creo que es una cuestión de género, a mí también me gusta el papel suavecito y de colores, que haga juego con las toallas y hasta con dibujitos.

Si los hombres aprendieran a usar mas cuadritos de papel tendrían el mismo efecto con un rugoso de 4 cuadritos que uno liso y suavecito con 6 cuadritos! Jajajaja

Javier C Bravo Magaña 17 septiembre ,2011 a las 7:54 pm

No sé qué decir.
Javier

Víctor Vélez Orozco 19 septiembre ,2011 a las 7:15 am

Ja, ja, ja. Yo uso tres cuadritos al principio y dos después. Suficiente si el papel es resistente. ¿Pero qué conversación es esta? Ja, ja, ja. En lo que ha resultado la equidad de género. Antes uno ordenaba lo que había que hacer y punto. (Qué desagradable lo de la embetunada. Guácala)

Vaya!!! creo que el mensaje es: siempre habrá diferencias y tal vez hasta posturas opuestas y fuertes, cada quien con sus argumentos, pero al final si sabes negociar, ambos obtienen lo que desean.

En cuanto a economizar, lo más recomendable es usar un boleto de camión, tal como los hacen los regiomontanos, además, es lo más natural que se ha encontrado, ya lo sabrás. Saludos hermanito.

hay quien entiende a los hombres primero porque uno trata de ahorra y no malgastar el dinero y despues salen con estos detalles, yo en mi casa tengo el mismo problema mi viejo que tu ya lo conoces haaaa me salio delicado porque dice que esos papeles aparte de que se rompen muy facil lo rosan? que tal ehhhhh, mejor lo que debe de hacer la güera es dejar que tu lo compres para ver si cumple con las caracteristicas que les gustan como yo lo hice, y vean lo que vale, que delicados salieron jajajajaj, saludos.

Comentarios