Historia general de mis libros

Normalmente los escritores dudamos del trabajo que hacemos. Hay una fe interior, fuerte, primigenia, que de pronto se pierde, y entonces buscamos que otro nos la ponga en pie. Buscamos, pues, lo imposible, y generalmente sin sentido: que es como pedir que otra persona quiera a nuestros hijos y los conozca aun mejor que nosotros. Pero así somos. A mí me ha sucedido con el asunto de mis libros, pero aprendí a no hacerlo más. Una vez di a leer a algunos de mis amigos escritores una de mis novelas, no recuerdo cuál. Recibí lo consabido: comentarios elogiosos y críticas constructivas. Lo interesante de esto es que lo que unos elogiaban, otros lo criticaban, y lo mismo sucedió con los dictámenes de algunas editoriales. Unos decían: malo porque tiene un final abierto y eso no gustará al lector. Y otras: el final abierto nos deja una muy buena sensación. Me di cuenta entonces de que basar el cariño de nuestros libros (como el de nuestros hijos) según lo que piensen los otros nos puede llevar a la locura, y que lo mejor que hay que hacer en estos casos es ponerse los aparejos y caminar ciegamente por ese lugar que nos indique el instinto, la pasión, nuestro propio –aunque endeble- juicio. Al final del día es más fácil encontrar a algún amigo o editorial que esté contento con el trabajo que nos ha dejado contentos, que vivir descontentos para siempre del trabajo que ha dejado contentos a todos menos a nosotros mismos.

AFmedios

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10 comentarios en “Historia general de mis libros”

Verdad que sí. No hay manera humana de complacer a todo el mundo, así que lo mejor es complacernos a nosotros mismos y escribir el libro que quisiéramos leer…
Cariños desde Taos

Teresa o buscar a una persona que haga la presentación del libro o un prólogo, pues siempre será un recurso para decir cosas buenas y agradables de lo que has escrito.No te parece?

Elpidio García Ramírez 19 agosto ,2011 a las 1:28 pm

Estimado Rogelio:
Como siempre, es un placer leerte y sentir que, como un buen amigo, y a pesar de lo placentero, agradable o desalentador que haya sido el recorrido del camino del día, nos regalas unos momentos de agradable lectura. Y como esta tarde me tomaré la tarde en un momento de esparcimiento, espero seguir “platicando” contigo a través de alguno de los libros que tu hayas publicado.

Un saludo desde el DF.

Elpidio García

Tienes la cara llena de asquerosa razón. Gracias por sintetizar un reincidente tema que la mayoría de veces es redundante y de hueva explicar. Al reenviar este texto tuyo, varias reuniones, cafés y terapias con amigos poetas e investigadores serán más breves. Gracias viejo.

Javier C Bravo Magaña 19 agosto ,2011 a las 8:17 pm

Estoy de acuerdo.
Javier

Tiene toda la mano y la boca llena de razon, pinche Roger totalmente de acuerdo contigo.

Daniel Alarcón Osorio 20 agosto ,2011 a las 9:05 pm

Es cierto, Rogelio. La pasión es lo único que sostiene lo que se hace unido a la disciplina, pues a nadie se complace, a nadie. Desde Guatemala, saludo cordial para todos.

no puedes perder tu esencia, tu ser, eres autentico siempre lo has sido,recuerda siempre que cada ser humano tiene su propio punto de vista, ejem lo q para ti es bello para otro puede ser feo o viceversa, eres único Felicidades por atreverte a a ser tú sin tapujos, Dios te bendiga

Buenos días Rogelio:
Yo creo que te tienes que relajar (¡qué fácil decirlo!) y lanzarlo si a tí te satisface, seguro que habrá gente que reaccione igual que tú, a la que le encante, que disfrute y esté en comunión espiritual contigo. No puedes gustarle a todos, ni como persona ni como autor, hay que ser fiel a uno mismo, caiga quien caiga. Seguro que alguien en el mundo dirá de algún libro tuyo, en algún momento “Last night a writer saved my life with a book” como la canción del “DJ”, y serás feliz.

Mucha suerte, y enhorabuena por tus escritos.

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