Los anteojos del fabulista

Leyendo a los cronistas de la conquista española (Las Casas, Díaz del Castillo, etcétera) me preguntaba qué habríamos sabido de la realidad de aquellos tiempos si estos cronistas se hubiesen extraviado contándonos la historia de Mesopotamia, o del Imperio Romano, o de las batallas egipcias, mientras a dos palmos de sus narices los indígenas morían a fuego o hambre. Habría quedado, lo pensaba, como un agujero negro en medio del cielo azul de nuestra historia, y poco o nada sacaríamos de eso ahora, porque nos preguntaríamos: ¿Por qué no nos contaron mejor lo que estaba a dos palmos de sus narices, eso que ningún otro testigo más podría contar? Mientras pensaba en tanta muerte como la hubo y tantos saqueos, me empecé también a preguntar qué sería de nuestro país si sólo existieran novelistas o ensayistas que sólo escribieran novelas sobre la vida y costumbres de un pueblo germánico o ensayos sobre los murales perdidos de Diego Rivera, mientras a dos palmos de sus narices estuviera un sicario asesinando a un estudiante de universidad, o un periódico intentando corromper al gobierno en turno, o un país extranjero pasando por encima de nuestra soberanía. Todo esto quedaría en el futuro, lo pensaba, como un agujero negro en medio del cielo azul de nuestra historia, y poco o nada sacaríamos de ayer porque los lectores futuros se preguntarían: ¿Por qué no nos contaron mejor lo que estaba a dos palmas de sus narices, eso que ningún otro testigo más pudo haber contado mejor? Todo esto lo pensaba mientras leía a los cronistas de Indias (Las Casas, Díaz del Castillo, etcétera), y me sentí, más que novelista, cronista de mi tiempo por un instante, un mero apuntador de las miserias y grandezas de este presente que se va, y que me lleva, y que nos hace, en los segundos que incluso tardamos en dudarlo, desaparecer.

Ecos de la Costa

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3 comentarios en “Los anteojos del fabulista”

One can always try.
Javier

Me encantó, lo voy a difundir. Saludos desde Francia.

Pues te diré Rogelio, que a veces también llegas a dudar de los anteojos de los articulistas que en forma cotidiana mantienen una lucha mediática por conservar a los lectores y a veces por desinformar…vé tu a saber, por razones a lo mejor hasta institucionales. Verdaderamente es algo imposible ver de paso la situación de inseguridad en el pais…Todos los dias sucede algo. En fin, esperemos que en los tiempos electorales, que además, se acercan, no suceda más nada que sorprenda…

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