Los pies descalzos

Antes tenía un par de zapatos y era feliz. Entonces pensé que cuando tuviera un trabajo seguro y bien remunerado, me iba a comprar dos pares o tres de zapatos para ser dos o tres veces más feliz de lo que ya era. El tiempo pasó –siempre es así, irremediable-, y llegó el día en que pude tener un trabajo que, si bien no era tan remunerado como yo quería, me permitió comprarme dos o tres pares de zapatos más, con la esperanza de que mi felicidad aumentara a razón de dos o tres veces más, también. No sería así. Los dos o tres pares de zapatos no me hicieron dos o tres veces más feliz de lo que ya era. Antes al contrario, apenas los tuve anhelé tener dos o tres pares más, seguro de que entonces recobraría la felicidad perdida. Pero tampoco. Los dos o tres pares vinieron con iguales o peores calamidades y mi felicidad –o el deseo de felicidad- seguía igualmente inalcanzable, como esos globos que los payasos patean con la punta del pie cada que intentan cogerlos con las manos. Ahora la repisa del clóset luce abundante de pares de zapatos de todos colores y marcas, nuevos o viejos, rotos o impecables, que yo veo desde el borde de la cama -a una distancia que es ya un abismo- con santa incredulidad.

La Jornada Semanal

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7 comentarios en “Los pies descalzos”

Querido Rogelio es un gran fragmento, nos da la perpectiva de lo absurda que puede ser la felicidad y en veces tan barata o cara… A mi me hace tan feliz subirme a los arboles pero es tan dificil hacerlo ahora. Buena intenciones desde colima

Nunca se cuando escribes narrativa o poesía. Este es genial.
Un abrazo muy fuerte.

Gloria Angélica Ramírez 3 octubre ,2010 a las 12:14 pm

Bellísimo, perdóneseme la ausencia de otro adjetivo más retórico, pero es bellísimo. Sr. Guedea, lo único que me preocupa es que algunos académicos me dicen que es prosa poética y yo insisto en que es un “alvuelo” hecho y derecho. Esa necedad de clasificar a la literatura según los grandes canones es terrible.

Julio César Covarrubias Mora. 3 octubre ,2010 a las 7:41 pm

De lo mejor de tu creación “Los pies descalzos”… Enhorabuena Roger… Saludos cordiales desde Villa de Álvarez, Colima, México…

taaaanta beca gastada en zapatos que ni te hicieron feliz… buuu…

Muy interesante, como todo lo que escribes, gracias por hacerme reflexionar, unos instantes,cosa de deberiéamos hacer cada dia, y si por desgracia aprendemos cuando vamos de salida,asi que excelente por darnos éstos momentos de reflexion. un abrazo, cuidate mucho.-

Dicho sea en tono de farsa:
Qué bueno que no pensaste, como tanta gente, que conseguir un cónye te haría feliz.

Y con mayor seriedad. Entonces ¿en dónde has puesto tu felicidad?

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