No todos somos como ustedes

Palabras contra la represión. Palabras como un muro de piedra alto contra la represión. Palabras para escribir en el pizarrón de la escuela primaria donde estudiaste: “No a la represión”. Palabras para escribir en los baños públicos de las plazas: “Sí a la libertad de expresión”. Palabras que no se parecen a las palabras agujereadas de los discursos oficiales. Palabras contra las falsas palabras de los discursos universitarios. Palabras para confirmar que el rector de cualquier universidad nunca sabrá lo que es la libertad de expresión. Palabras para confirmar que el rector de cualquier universidad practica impunemente la represión. Palabras contra la enfermedad represiva (lumbalgia represiva, peritonitis represiva, tos represiva). Palabras para repartir en volantes en la glorieta de la siguiente esquina: “Diga no a la represión”. Palabras para celebrar lo que han escrito Eduardo Galeano, Juan Gelman, José Saramgo, etcétera, contra la represión. Palabras para no olvidar que todo represor siempre será muy poca cosa. Palabras para tomar el té frente al mar de Nueva Zelanda. Palabras para bañarse en el mar en calma de Nueva Zelanda. Palabras como una barca que nos aleja de la represión en el mar en calma de Nueva Zelanda. Palabras para los que maniataron las palabras contra la represión. Palabras para que todos aquéllos que no puede hacer uso de su libertad de expresión se expresen en estas mismas palabras que escribo yo.

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