Taxista con novela adentro

Por primera vez, mi carro me dejó tirado a mitad de la calle. Lo peor: una calle apartada, sola, lejos de toda parada de autobús. Tuve que caminar y caminar hasta ver, a un costado del Warehouse, un taxi. Uno solo. Durante todo el trayecto, me lo imaginé yéndose de súbito, justo a diez pasos de que lo alcanzara. Yéndose para siempre. Cuando llegué, agitado, y asomé la cabeza por la ventana, un golpe de asombro me tapó la boca: el conductor no se había dado cuenta, aun con mi respiración que se iba de bruces, que tenía metida casi media cabeza en el coche. Estaba leyendo una novela. Una novela gruesa. Tipo Stephen King o así. Esos autores que ya no deben tener culo de tanto que escriben. Era una novela gruesa, digo. Y el taxista tenía la frente y la nariz pegadas en esas páginas amarillentas. En la milésima de segundo que nos da pensar qué hacer en situaciones como ésta, resolví hablarle bajo, muy bajo. Excuse me, dije. Nada. Carraspeé y volví: excuse me, sir. Tampoco. El hombre seguía ido, ausente completamente de este mundo. Una pura sombra nada más aquí había dejado. Volví a carraspear y alcé un poco la voz: siir. El taxista, literalmente, dio un salto, miro hacia un lado y hacia otro antes de enfocarme y, luego de volver del planeta de simios en el que andaba, me pidió disculpas y me invitó a subir. ¿Está buena la novela?, le pregunté. Me dijo, sin pensarlo dos veces: no puedo dejar de leerla. No puedo, de verdad. Me tiene totalmente subyugado. Intenté ver el autor y el título, pero fue imposible. El hombre la cerró y la puso debajo del asiento antes de que yo pudiera registrarlos. El taxista arrancó y tomamos por una larga avenida. Yo me fui viendo fijamente la línea que dividía un carril de otro, recta, interminable,  con la certeza de que nada me habría hecho más feliz en la vida (ni aun el prestigioso Premio Nobel) que el autor de esa novela que el taxista leía hubiera sido yo.

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10 comentarios en “Taxista con novela adentro”

HOLA ROGELIO: ANDUVE PERDIDA EN LA OSCURIDAD DE MIS DESCONOCIMIENTOS, Y AL CAMBIAR LOS SISTEMAS DE EMAILS ANTIGUOS, DEBÍ ESPERAR— CON LA MISMA DESESPERACIÓN QUE USASTE PARA OBTENER LA ATENCIÓN DEL TAXISTA —QUE UNO DE MIS NIETOS APARECIERA Y ORDENARA MIS DESPELOTES.ME ENCANTA QUE USES LO COTIDIANO PARA ESCRIBIR.ANOCHE LO ESCUCHÉ A VARGAS LLOSA, ACONSEJANDO ESCRIBIR SOBRE LO QUE NOS PASA,DUELE O ALEGRA.ATRASADA PERO SEGURA: BUEN AÑO, BUEN DÍA Y BUENA VIDA, AMIGO SALUDOS DE CARMEN

Maria Cecilia Loor 9 enero ,2012 a las 4:26 am

Hola, Rogelio. Yo lo leo y en algunas ocasiones guardo lo que envía y lo que le adjuntan. Por ejemplo el saludo de Carmen. BUEN AÑO, BUEN DÍA Y BUENA VIDA. Cecilia

La verdad que este Al Vuelo me encantó.

Felicidades

Comparto tus expectativas, Rogelio. Durante la presentación de mi novelita “Color de mandarinas” en la reciente FILIJ del DF, un papá pidió la palabra para comentar que sus hijos estaban leyendo el libro al mismo tiempo, y que se peleaban por él. ¡No sabes cómo me sentí!

Estos son las pequeñas muestras de lo que puede lograr nuestra palabra; las que nos animan a no claudicar a pesar de todo.

Un abrazo, Elena

Perdoname Rogelio, la verdad no se que pensar, me parece que tu realismo, si es que son fragmentos literarios, es supeficial: no existe en la literatura hispana un autor que explore realmente lo humano, pues decididamente la iglesia catolica nos influye inconscientemente. El mundo hispanico se condeno a su inquisicion. Estoy pensando en leer a Lurence Sterne

¡Me encantó esta viñeta fresca y literata de principios de año! Que se vendan muchos libros durante éste que empieza…Y entre ellos los nuestros, claro, jejeje. Ay, pero qué pena que no alcanzaste a ver el título de la novela! Yo, hocicona que soy, lo hubiera preguntado. Lindo taxista….abrazos desde Taos…

Rogelio: Sacarle las tripas a la cotidianeidad no es cosa fácil y con escritos como este, lo haces parecer sencillo.
Un saludo y un abrazo fraterno, desde Colima.
Armando Aguilera

Como es la diferencia de culturas Rogelio, allá un taxista lee hasta embelesarse y acá el candidato a la presidencia da verguenza!!!

:) me encanto! y si, le hubieras preguntado el titulo y autor!

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