Celebración del Chayote

He leído ya varios artículos -que asustan por lo incendiarios que han resultado- en los que se critica el trabajo de Comunicación Social del gobierno del Estado. El ejemplo que han puesto y que los ha hecho pedir incluso la remoción del titular de esta coordinación, René González, ha sido un boletín en el cual se decía que el gobernador iría o no iría a la toma de protesta del iletrado Enrique Peña Nieto junto con otros gobernadores que tampoco irían o sí, etcetera. Algo así. Esto bastó -sí, esto- para que se pidiera la remoción del titular de esta coordinación argumentando que en realidad se le estaba mal informando a la ciudadanía. Hubo un dato, sin embargo, que pasó desapercibido y que apareció, curiosamente, en el Jueves Político de Diario de Colima. El peine salió cuando culparon al gobierno del Estado de la desaparición de dos medios locales que, sospechosamente, eran críticos de la administración actual. Para mí -como para muchos- esto es un dato revelador en muchos sentidos. Voy a mencionar dos: primero, que un gobierno no tiene por qué utilizar los recursos del pueblo irracionalmente para que un periódico sobreviva (si no lo puede hacer por sí mismo no le veo sentido a su subsistencia); y segundo, que seguramente Diario de Colima ansía otro encargado de Comunicación Social para ver si con él o ella sí pueden arreglar las prebendas que habían estado acostumbrados a recibir. Pues no, señores. Creo que la estrategia del boletín confuso no ameritaba los perros que desataron, tan rabiosos. Los medios de comunicación deben aprender que estos tiempos exigen austeridad en todos los gastos que ejerza el gobierno porque se trata del dinero del pueblo. Así que si el director de Diario de Colima quiere construir otro Palacio del Chayote, pues que se vaya olvidando del asunto. Tal vez el negocio de la venta de marihuana le traiga mejores resultados, aunque -claro- el desprestigio es más alto.

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