Chelódromos: los jóvenes y el respeto a la ley

La libertad es un asunto de binomios: te deja hacer siempre y cuando no violes el hacer de los otros, con lo cual también obliga a los otros a no violar tu derecho a hacer. Sin embargo, esto que parece tan sencillo deviene muchas veces en los problemas más complejos que pueda imaginar el humano saber. Refiero esto porque hace uno días hubo unos dimes y diretes con el asunto de la implementación de los chelódromos o espacios de convivencia en Colima, debido a la urgencia provocada por las violaciones que vinieron realizando unos encapuchados en las zonas despobladas de la localidad. Si me lo preguntaran, yo diría que todo espacio de lo que sea es, por antonomasia, un atentado contra la libertad. Esto es: es una acción represiva. No niego que pueda ser una opción para los alarmantes (y casi inéditos) hechos violentos que se han suscitado, pero creo que los espacios serán, a la larga, un problema no sólo para el gobierno sino, sobre todo, para jóvenes y padres de familia. Tener hacinados a los jóvenes en esos espacios podría convertirse en un blanco perfecto para un acto de narcoterrorismo. ¿Por qué permitirlo? La libertad que se le debe dar a los jóvenes debe llegar hasta donde la ley se los permita, luego entonces la irrestricta aplicación de la misma para aquellos jóvenes que manejen bajo los efectos del alcohol o quieran tener sexo en la vía pública, etcétera, debe realizarse sin distinciones. Si los padres de familia no advierten de estos peligros a sus hijos (eso de andar en las brechas teniendo sexo a riesgo de ser asaltados o golpeados), entonces la autoridad tendrá que hacer lo propio o, en su defecto, los jóvenes tendrán que asumir las consecuencias. Más no se puede. Los espacios de convivencia deberían ser, para mí, todo Colima, y la campaña que tendría que hacer el gobierno del Estado, a través incluso de su Secretaría de la Juventud, tendría que ser en el sentido de la estricta aplicación de la ley que se hará para aquellos que violen las fronteras de esa libertad a la que tienes derecho cuando vives en una sociedad que te obliga, también, a respetar la de los otros.

AFmedios

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7 comentarios en “Chelódromos: los jóvenes y el respeto a la ley”

Cualquier prohibición es mala. Así empieza el fascismo.

Luis Alberto Verduzco 18 enero ,2011 a las 3:54 pm

Tienes toda la razón mi querido amigo Rogelio, siempre ha sido mi opinión que esos mentados chelodromos son solo el inicion de una serie de problemas mas grandes, como lo acabas de mencionar, les dan demasiadas libertades y despues intentan hacer cumplir la ley, los jovenes ya no les creen a las autoridades, pero cuando tienen problemas las acusan. Esto se está tornando cada vez mas serio, por estos lugares (chelodromos) hay muchos jovenes con el problema del alcoholismo, drogadiccion y un sin numero mas de problemas que de no haber permitido estos lugares se hubieran evitado. Este punto que tocaste lo deben reflexionar muy bien las autoridades antes de que pase otra desgracia, talvez aún mas grande que las violaciones ocurridas.
Saludos.

Tiene razón señeor, mi opinión es de que no todo es responsabilidad del gobierno, sino de los padres de familia, que debemos de estar al pendiente de los hijos y sobre todo inculcarles valores, valores que se han estado perdiendo, es necesario que nosotros padres de familia tengamos más comunicación con nuestros hijos y hacerles ver lo que puede suceder el actuar con irresponsabilidad, porque son riesgos que corren los jóvenes al andar a deshoras de la noche por brechas o en cualquier otro lugar que no haya seguridad, debemos de poner mucho de nuestra parte para dar solución a este problema de inseguridad y que los jóvenes hagan consciencia de sus actos.

alejandro velasco 19 enero ,2011 a las 11:27 am

Me parece muy acertado tu comentario, a la par es necesario la aplicacionn de normas irresctrictas tanto para los jovenes, menores de edad y para el padre de familia , estamos dejando que el joven o adolecente irrumpa en terrenos del libertinaje los cuales conllevan a las adicciones de sustancias toxicas como el alcohol , tabaco , y lo mas riesgoso el consumo de drogas , como el crack , cocaina , cristal, mariguna en el mejor de los casos ya que se ha comprobado sus efectos medicinales, mas sinembargo , no deja de ser droga y tambien se esta poniendo en vandeja de plata al narco vendedor , en lugares propios para el consumo y la venta en grandes cantidades, al cabo los consumidores ya estan en lugares bien definidos; que ironia , lamentablemente el gobierno impone las politicas publicas con el animo de hacer un bien a un sector de la sociedad , pero no contempla los efectos a corto y mediano plazo , como accidentes viales alto consumo de alcohol y de drogas etc. mi recomendacion , radica que este tipo de politicas deben de consensarse con la sociedad mediante los mecanismos del referedum o plebicito y a la par aplicar las normas y reglas municipales en razon de venta y consumo de bebidas, es cuantomi estimido Filosofo , Escritor y amigo¡

enrique Armando Salazar Abaroa 20 enero ,2011 a las 9:14 am

Saludos respetado Rogelio.

Realmente estoy de acuerdo con Usd., solo añadiría que es responsabilidad de los padres y madres el educar con valores, ética y respeto a nuestras hijas e hijos;
La enseñanza de los valores en los niños y niñas es tan importante que la ausencia de estos esta provocando lo que esta ocurriendo en nuestra sociedad actualmente. Es importante recordar que hay que predicar con el ejemplo, así que padres y madres por nuestra niñez debemos ponernos las pilas y tratemos de ser el mejor ejemplo y modelo para nuestros hijos e hijas,

Qué onda mi estimado Roger, qué bueno que anda por acá. Yo también estoy en contra de los chelodromos y en favor de los derechos de los demás. Tomar y tener sexo en una brecha, no justifica la existencia de violadores y asaltantes encapuchados. Es una verguenza lo que se ha retrocedido en este país en materia de derechos civiles en el presente sexenio presidencial. Los jóvenes tienen derecho a tener sexo aunque no tengan para pagar motel, y la responsabilidad de el gobierno es que no haya encapuchados violando y asaltado. Es una pena que las propias policias estatal, federa y el ejercito también utilicen estas capuchas. Ya no se sabe ni quien es el malo ni quien es el bueno. Si se combate la delicuencia habría que hacerlo con la cara descubierta, no hay ninguna verguenza en ello. En fin, esto es un fenómeno complejo. Pero los mexicanos tenemos derecho a calles, brechas y carreteras seguras. NO sé vale evadir la responsabilidad y echarles la culpa a los jóvenes.

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