De Simplemente Indira a La duquesa: el PRD degenerado

El PRD surgió, hace ya 25 años, esencialmente porque el PRI se había corrompido. El PRD, pues, iba a convertirse en la opción honesta, justa y progresista que necesitaban los mexicanos para lograr su modernización social. No fue así. El PRD se corrompió también y, como todo buen alumno, superó a su maestro, el PRI. Hemos visto ya los actos de corrupción y escándalos de los perredistas: desde las bolsas llenas de billetes de René Bejarano hasta los crímenes de José Luis Abarca, en Iguala (Guerrero). En Colima la situación se encuentra igual o peor y es necesario subrayarla no con la esperanza de que cambie, porque eso parece imposible, pero sí para que gane en pudor. Lo que ha pasado hace poco con la alcaldesa de Cuahtémoc, Indira Vizcaíno, es otra muestra de que el PRD está lejos de ser una alternativa de cambio. La alcaldesa Indira Vizcaíno, un día después de la Entrada de la Música de las fiestas de ese municipio, se hizo retratar barriendo la basura que había quedado en las calles aledañas al jardín, con unos mallones negros entallados y unos tenis de deporte, a fin de persuadirnos de que es una servidora pública del pueblo, para poco después posar para la revista DOS8 (cuya portada cuesta 72 mil pesos) luciendo un vestido negro largo de duquesa y haciéndose acompañar con una leyenda que dice: “estilo, clase y estatus”, que es lo que vende (nada más) DOS8. Pero no es siquiera aquí donde se ve la falta de honestidad de la presidenta, que puede pagar la portada de la revista que quiera siempre que lo haga con su propio dinero, sino en el hecho de que mientras ella barre públicamente las calles del pueblo, en lo privado tiene una empleada doméstica que le barre toda su casa. Así que no sólo es “candil de la calle y oscuridad de su casa”, sino que tampoco aplica esa sabia conseja que dice que “El buen juez por su casa empieza”. Si la presidenta barre las calles del pueblo y se hace retratar por los medios de comunicación, pero es incapaz de barrer las habitaciones de su propia casa, quiere decir que lo hace no porque le interese la limpieza de su municipio, sino sólo por lo que el humilde acto de barrer la calle a la vista de las cámaras le puede beneficiar políticamente. Sin embargo: ¿Cuándo se ha visto que una generosidad embustera incremente el capital político? Como a Indira Vizcaíno se le considera actualmente la figura más prometedora del perredismo en Colima, luego entonces el perredismo en Colima está por los suelos, y así seguirá si no se corrige a tiempo. Si la joven presidenta quiere barrer las calles, que ceda a otro la función presidencial; si quiere modelar, que se vaya a París o Nueva York; pero si quiere realmente devolverle a la izquierda colimense su dignidad, entonces que ya deje la telenovela en la que ha convertido su gestión y se ponga a gobernar (pero en serio y sin populacherismos charros) en favor de su bello municipio.

 

Escribe un comentario en este artículo

Comentarios