Diálogo FOSAP

Sobre el acuerdo realizado la semana pasada entre el SUTUC, representado por su líder Leonardo Gutiérrez, y el rector de nuestra máxima casa de estudios, doctor Miguel Ángel Aguayo, hay varias cosas que decir. La primera es la siguiente: que la única beneficiada con este acuerdo es la comunidad universitaria. Y nadie más. Ahora bien, si vamos a buscar quién ganó y quién perdió, que es lo que han tratado de hacer los sofistas de Diario de Colima y, principalmente, el ex gobernador Moreno Peña, entonces vamos a buscar darle a cada quien lo que le corresponde, pero teniendo siempre en cuenta que esto es secundario. Si empezamos con la intervención del gobernador Anguiano Moreno, ésta –según lo manifestaron todos los que opinaron al respecto- fue inobjetablemente acertada. El propio Diario de Colima y el ex rector Moreno Peña lo cantaron en ritmo de huapango. Con respecto al líder sindical Leonardo Gutiérrez nadie le reprocharía que estuvo siempre a la altura de su responsabilidad y siempre firme ante los embates de ciertos jubilados mañosos (léase Moreno Peña y Cía). Por lo que toca al rector Aguayo, aquí sí hay que hacer varios encomios que llevan, implícita, una defensa. Entre los encomios está su disposición para el diálogo y su interés por solucionar de la mejor manera el asunto del FOSAP, lo que quedó demostrado con la entrega de la documentación al SUTUC. La rabieta de Diario de Colima, que lo hizo no sólo tratar al rector de “débil”, fue por el hecho de no ajustarse a sus intereses. ¿Cuáles eran estos intereses? Controlar el timón rectoral. Este deslinde –aunque todavía no público, que es lo que faltaría- del rector Aguayo López con Diario de Colima y, sobre todo, con Moreno Peña, le reventó las tripas a los de Abajo. Pero no deben agriarse: Moreno Peña tiene que recordar que ya no es gobernador y que sus ladridos, por tanto, son los de un chihuahueño. El único poder que tiene ahora es el del “miedo atávico” que le siguen profesando (nadie sabe por qué) aquellos a quienes siempre tuvo bajo la suela de sus zapatos. Para las nuevas generaciones, en cambio, no es más que un corrupto. Con respecto a Ecos de la Costa y al ex rector Humberto Silva, lo mismo: no hicieron sino contrarrestar la embestida del Otro PRI, ahora atrincherado en Diario de Colima. ¿Iban los sofistas de Diario de Colima a ser portavoces de los reclamos del líder del SUTUC acaso? Respondo con dos preguntas: 1) ¿Lo han sido de los estudiantes que está protestando contra la injusta reelección del líder de la FEC? 2) ¿Le reconocieron al rector Aguayo López su resolución encaminada a transparentar de una buena vez lo del FOSAP? Después de lo anterior, ni siquiera tengo que decir ya quiénes son los grandes perdedores de todo esto. Otra vez y una vez más.

Periódico Ecos de la Costa

Escribe un comentario en este artículo

Comentarios