Dieta azteca

El pasado viernes vino a comer a la casa un colega del Departamento de Nutrición de la Universidad de Otago. Me había insistido mucho en que nos reuniéramos y al final acepté, no sin antes advertirle que todo iba a ser al estilo mexicano, esto es, nada de que llegaría a las 2pm y se iría a las 3:30pm, nada de que ya tendría que tener todo preparado y debidamente organizado (a las 2:15 pm tomar una cerveza, a las 2:45 comer, a las 3:00 el postre, a las 3:15 un café, etcétera), sino que el asunto iba a fluir así como ese dicho que dice con calma y nos amanecemos. Bien, el colega del Departamento de Nutrición vino y el saldo que dejó su visita –el mundo y sus coincidencias así son- fue muy esclarecedor para mí, tanto que quisiera que los lectores –sobre todo aquellas personas clave del gobierno de Mario Anguiano- escuchara atentamente. Quiero decir que en un momento de la charla, mi colega del Departamento de Nutrición fue contundente: hay algo que los mexicanos no han sabido hacer nada pero nada bien. Y cuando apenas iba a decirle “no es momento de que me lo digas, ya tengo suficiente”, se adelantó y dijo: …y esto es la nula promoción que le han hecho a la Dieta Azteca. ¿La Dieta Azteca? Jamás se me habría ocurrido. Sí, dijo. Conocemos los valores de la mediterránea o la nipona, pero la Dieta Azteca está al mismo nivel que ésas (o incluso mejor, porque está al alcance de todos) y no la promueven. Los elementos nutricionales, por ejemplo, del chile verde (que contiene tres veces más vitamina C que una naranja), del maíz, del frijol y del aguacate son prácticamente invencibles. ¡Y no los promueven internacionalmente! Si nosotros tuviéramos eso que ustedes… Sí, ya sé, dije. Ya lo sé. Puedo imaginarme lo que harían con ello. La charla entre mi colega del Departamento de Nutrición y yo continuó por otros derroteros, incluida la violencia que se vive en México y la forma en cómo nos miran los vecinos del Norte (léase, de paso, la revista Time en su última edición), pero, a pesar de eso, yo no pude sacarme de la cabeza el binomio Dieta Azteca. Y pensé: si acaso el gobierno de Colima pudiera retomar esta idea, convertirse en los punteros de toda una campaña de carácter nacional, que luego se hiciera internacional, y, después, al cabo de cinco o diez años, yo pudiera ver en las revistas de healthy food, al lado de la dieta mediterránea o nipona, también la Dieta Azteca… Insisto: el gobierno de Colima debe retomar esta idea y…

Ecos de la Costa

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1 comentario en “Dieta azteca”

y qué se acabó comiendo? y a qué hora se acabó dispidiendo?

¡qué rico!

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