Educación mañana

Si uno se pierde en las comas y puntos, en las diéresis o usos del adjetivo, corre el riesgo de nunca llegar a lo esencial: las ideas, los conceptos. ¿Y qué importa, entonces, si Gabriel García Márquez escribe amor con h o árbol sin acento si al final del día tendremos una novela como Cien años de soledad o El general en su laberinto? Perdemos, como he dicho, lo esencial: eso mismo que está más allá de lo puramente técnico y que cualquiera, con un mínimo de adiestramiento, podría hacer. Para enseñar un método: cualquiera. Pero aquí en Colima (y aquí en México) lo que necesitamos son creadores de métodos, tal como necesitamos creadores de ideas y proyectos viables. Esto es más o menos lo que está pasando con el asunto de la educación en Colima. Se han analizado las diferentes vertientes que conforman los diferentes grupos relacionados con los diferentes sindicatos, y se ha mencionado lo que representaría fulano para tal vertiente y perengano para tal otra (¿importa decir los nombres?), y se ha dicho cómo uno beneficiaría a un sector y cómo otro a otro, etcétera. Es decir: estamos hablando aquí de las comas y los puntos, de las diéresis y los usos del adjetivo, de cómo enseñar el método, pero en ningún momento se ha mencionado quién sería capaz de crear un método más allá de las comas y los puntos, y quién representaría por sí mismo una opción real de beneficio para los puestos clave del sector educativo en Colima, y quién tendría idea real no sólo de la realidad educativa estatal, nacional y mundial, sino, sobre todo, qué hacer para mejorarlas. La ineptidud y la ignorancia, con sus contadas excepciones asola los sindicatos de maestros, asola a los maestros y asola a la Secretaría de Educación. Y los resultados hablan por sí solos. Visto sin escrúpulos, podría decirse: estamos preocupándonos por dónde poner las comas y los puntos, las diéresis o los adjetivos, a quién enseñar el método que hemos plagiado, pero en ningún momento hemos analizado quién o quiénes podrían realmente confluir ideas, conceptos, crear métodos, desarrollar proyectos, y quién o quiénes, de esa manera, podrían asegurarnos que nuestros estudiantes no sólo van a aprender a leer, a escribir y a sacar el uno más uno o el dos más dos, sino también van a aprender a pensar, reflexionar, criticar y, aunque parezca un sueño, van a aprender a ser libres en un país en donde la libertad sólo se encuentra en los discursos oficiales, en algunas novelas de aventuras y, sobre todo, en las paredes de los baños públicos.

Ecos de la Costa

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1 comentario en “Educación mañana”

Franz Marquez Garcia 15 diciembre ,2009 a las 10:10 am

bueno como ya se me hizo costumbre visitar este espacio tan interesante que me ha ayudado a comprender mejor las cosas he aprendido mucho de lo que escribes, por desgracia siempre tienes la razon(en el medio lo que vivimos)pero este problema creo que es de transfondo y que los unicos culpables y las unicas victimas de este problema somos nosotros, nuestra libertad siempre ha sido pintada con una tinta que nadie ve pero finjen tenerla, pero creeo que el pueblo se esta cansando, creeo que el tiempo se acorta y la bomba esta por detonar,una bomba que ha crecido desde ya hace bastante tiempo, pero no sabemos que tan grande sera su explocion, si la bomba movera a todo el pais o solo a siertos sectores, no queda nada rogelio mas que seguir luchando contra la burocracia de este pais, nose si cueste la vida o la muerte, pero de que se acaba se acaba.

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