El melodrama de Loret de Mola

Desde que Televisa puso a trabajar toda su maquinaria melodramática para apoyar la campaña del actual presidente de nuestro país y denostar la de Andrés Manual López Obrador, su desprestigio se desbordó estrepitosamente.

Las últimas críticas se han dirigido a su incapacidad para informar con veracidad (incluso ocultando la verdad) sobre el caso de los 43 normalistas desaparecidos en Iguala, presumiblemente asesinados y quemados.

Para intentar limpiarse un poco la imagen, planearon una estrategia que, al final del día, les resultó contraproducente: pusieron a su primer actor, Carlos Loret de Mola, a grabar un video en el que mostraba su indignación sobre los hechos de Ayotzinapa y, además, “criticaba” al gobierno de Peña Nieto.

El melodrama de Loret de Mola apareció en su canal de youtube. Fue visto y comentado profusamente. El que lea con detenimiento los comentarios que aparecen debajo de su video se dará cuenta que a la puesta en escena de Loret de Mola le salió el tiro por la culata: no sólo nadie se creyó la treta; peor aún, desató la ira.

Si Loret de Mola hubiera querido realmente mostrar su indignación (no como reportero, sino como simple mortal) ante los crímenes de Ayotzinapa, entonces habría optado por la única salida que no dejaría duda de ello: renunciar a Televisa.

No lo hizo.

Loret de Mola prefirió prestarse al juego de sus jefes y, humillándose, dar la cara por ellos para intentar limpiarle la imagen a una empresa de cuya corrupción periodística se ha beneficiado el propio Loret de Mola, a quien, dicho sea de paso, nunca le indignó La Casa Blanca de Angélica Rivera, asunto en el que su empresa resultó también involucrada., ni, mucho menos, la forma en que Televisa abusa de los niños con discapacidad del Teletón, que su televisora utiliza con fines mercantilistas, tanto que la ONU pidió que ya no se le apoye por tratarse de otro más de sus fraudes.

La misma farsa e irresponsabilidad que le critica Loret de Mola a las autoridades federales es la que él exhibe con esta pantomima, como persona y como reportero.

Su melodrama, pues, no es más que otro capítulo más de la misma telenovela que hemos venido viendo desde que Peña Nieto llegara al poder.

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