El Supremo Tribunal de Justicia, necesaria renovación

El Supremo Tribunal de Justicia tiene nuevo presidente: el licenciado Rafael García Rincón. Sin negar los avances que realizó su antecesor, José Alfredo Jiménez, el nuevo presidente tiene un reto mayúsculo y urgente: transparentar la carrera judicial y reajustar el tabulador de salarios de los que conforman este poder. Se sabe (porque siempre se sabe y además porque yo trabajé ahí por varios años) que ascienden los amigos de o los parientes de o los agraciados de pero que, en muchas ocasiones, para aquellos que han logrado una trayectoria impar, y aparte son brillantes abogados (proyectistas o jueces o incluso secretarios de acuerdo) no existe el milagro de la meritocracia y siguen eternamente subiendo las mismas escaleras y llegando, puntuales o no tanto, al mismo escritorio de siempre, como si la justicia o equidad viviera nada más en los códigos y en los gruesos tomos de jurisprudencia, y en la realidad fuera tan ilusoria como los espejismos que encuentra uno en el desierto. No debemos aplicar, aquí, aquello de “en casa del herrero azadón de palo”. Lo mismo podríamos decir con respecto al tema de los salarios. Desde que recuerdo, la inequidad ha sido insana y lastimosa. Veamos y calculemos, así sea “al vuelo”: un secretario actuario gana alrededor de siete mil pesos al mes, a lo mucho. Un secretario de acuerdos, doce mil. Un proyectista (que hace un trabajo titánico, por lo demás), veinte mil. Un juez, veinticuatro mil. Y luego viene lo mejor: un magistrado, sesenta mil. Si estiramos la cuerda lo vemos claramente: si entre el juez (que integra y realiza)  y el magistrado (que revisa) hay un abismo, cómo podríamos llamar a lo que hay entre el pobre secretario actuario y el magistrado, que gana casi diez veces más. Yo recuerdo que cuando trabajaba en el Tribunal, para salir el mes, tengo que confesarlo, tenía que pedirle prestado al esposo de la secretaria, esposo que trabajaba en “el otro lado” y tenía su buen recaudo, recaudo que a mí me sacaba del “apuro”. ¿Así, cómo? No creo, por lo que he escuchado, que la situación haya cambiado mucho de aquel tiempo a esta parte (dicen que “las cosas de palacio van despacio”), de manera que el magistrado presidente García Rincón tiene, a la vista, una tarea doble, que pareciera compleja pero que no lo es tanto, y que en mucho engrandecería la labor de la Justicia en nuestro estado.
AFmedios

Escribe un comentario en este artículo

4 comentarios en “El Supremo Tribunal de Justicia, necesaria renovación”

Uff! Y como éste, otros tantos casos…

Las instituciones en general necesitan cambios bastante radicales. El problema está en la debilidad de los conceptos éticos. Pero ello tiene remedio, así que hay esperanza.

Totalmente de acuerdo. Aunque no se justifica, se entiende el porqué de la corrupción. . .
Además, es correcto que reina el desánimo en los funcionarios que no tienen pariente Magistrado o Diputado que apoye su carrera judicial, pues con toda impotencia se quedan viendo como el hermano, hijo, primo etc, de uno de estos funcionario sube y sube, siendo que no es muy bueno en su trabajo. . . recuerdo que hace varios años un secretario proyectista que precisamente renunció a su cargo por estas razones, me comentó que al final de año, cuando se supone que con el aguinaldo, la prima vacacional etc, la deben pasar mejor con el resto del año, no pudo llegar ni a 20,000 pesos, mientras que los magis, bueno para que les cuento. . .

MI amigo Rogelio, ls cosas son iguales, no hay nada nuevo bajo el sol, ni estamos descubriendo el hilo negro, lamentablemente para algunos aun cuando llegan hacer doctorados o maestrias, es lo mismo, hasta me imagino q estamos en Cuba o en la antigua CPPP donde todos ganan igual solo los de arriba se llevan todo, hace falta un ajuste nacional pero en verdad a fondo , como barredora, haber si asi logramos emparejar, saludos y un abrazo

Comentarios