Esteban Meneses y la crisis del PANAL en Colima

Al dirigente del PANAL en Colima le están saliendo muy caros sus artilugios gansteriles, lo que está poniendo en riesgo no sólo su lugar en el congreso del Estado sino, incluso, su liderazgo dentro de su partido, del que muchas voces ya claman –no sin razón- su destitución.

El problema empezó con las denuncias que se presentaron en su contra ante la Comisión de Derechos Humanos por discriminación sexual y homofobia, pero luego, lo que vino a agravar todo, fue la que presentara el propio integrante de su partido, Jesús Villanueva, ante la Procuraduría General de Justicia por el delito de falsificación de documentos. Recordemos que con el fin de colocarse en el primer sitio de candidatos plurinominales al congreso estatal, Meneses Torres falsificó la firma de Villanueva, hecho que, según los peritajes y lo anunciado por la Procuraduría recientemente, ha sido confirmado.

No conforme con lo anterior, la ex pareja del joven dirigente, Mónica Parra, lo denunció también por hostigamiento sexual, amenazas, agresión física y lo que más resulte, denuncia que ha alcanzado resonancia nacional y ha sido perifoneada por periódicos como La Jornada. Es una vergüenza, por un lado, que sean los educadores (entre paréntesis) que conforman el PANAL los que estén dando este espectáculo, pero aún es peor que continúe Esteban Meneses detentando la dirigencia de su partido y, sobre todo, que esté con un pie en el estribo del congreso local, aun cuando hay una averiguación previa que parece tipificar ya su acción como delito. Pero así como está de enrevesado el mundo, no nos extrañe que al rato al que veamos tras las rejas o exiliado en una isla lejana sea al profesor Villanueva.

 

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