Estrella fugaz

No voy a decir nombres porque todos ya saben quiénes son: son esos articulistas que aparecen un día escribiendo columnas en periódicos o revistas, opinando sobre esto y aquello, descubriendo el hilo negro y el azul, derribando altos muros, talando árboles con su crítica, y otro día, tal como aparecieron, desaparecen, se les va poco a poco acabando la cuerda, como si trajeran, o la gasolina, como si le hubieran puesto en la gasolinera de la esquina. Empiezan publicando un día sí y otro no, para ganar notoriedad, para decirle a todo el mundo “mira, aquí estoy un día sí y otro no ganando notoriedad”, y luego apenas pueden sostener su columna de título rimbombante una vez por semana, después una vez cada quince días y luego ya nada más cada que la ocasión lo amerita y quieran hacerse los indispensables o estén ávidos de algún tibio aplauso, si es que éste llega a sus bandejas de correo. No voy a decir nombres porque todos ya saben quiénes son: son esos articulistas para quienes escribir en periódicos o revistas es la mejor forma de conseguir un buen empleo aquí o allá o de mantenerlo y para quienes no saben que una cosa es vivir para escribir y otra cosa es no me jodas, paisano. Por eso digo que no voy a decir nombres porque todos ya saben quiénes son: estrellas fugaces con domicilio y nombre cierto en una noche en que el sol, curiosamente, salió para todos.


Ecos de la Costa

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2 comentarios en “Estrella fugaz”

Esos son los que escriben sin alma.

mejor decir, esos son los que escriben sin estrella.

Comentarios