Gil Garea contra José Luis Cuevas

Hay debates que tienen fecha de caducidad. Este es el caso, ya, afortunadamente, del suscitado hace bastante tiempo con respecto a La Figura Obscena, la polémica escultura de José Luis Cuevas. Debo decir que es una obra que me gustó sensiblemente desde que la vi por primera vez, en su formato original, en una exposición llevada a cabo en el camellón de avenida San Fernando, justo enfrente de donde estaba el cine Jorge Stahl. No se discute, pues, ni el gusto que le profeso a esta obra de Cuevas ni la calidad, por sí sola, de la misma. Sin embargo, desde que aparecieron en el paisaje urbano colimense tres esculturas de Gil Garea, La Figura Obscena pasó –hay que decirlo sin cortapisas- a mejor vida. Las tres esculturas que indiscutiblemente han desplazado a la obra de Cuevas son: Arriero, Vendedora de Pithayas y Vendedora de bate. Tres personajes que se entrañan, por lo demás, en nuestra cultura popular. Las esculturas de Garea no tienen demérito alguno. Me ha asombrado, eso sí, no ver mayor reconocimiento público a una expresión artística que, sin dejar sus raíces locales, adquiere una dimensión universal. Eso local universal que sólo alcanzan, como sabemos, los verdaderos artistas. Esta pelea, pues, se la gana fácilmente Garea a Cuevas. Y yo creo que, a estas alturas, Cuevas no tendría problema en reconocerlo. Por eso, sugiero: pongan La Figuera Obscena donde sea, si quieren detrás de Zentralia, y pídanle a Gil Garea que nos deleite con un par de esculturas más, de gran formato. Una que reciba a los viajeros que entran a Colima por Guadalajara y otra para los que lo hacen por Manzanillo, justo en la glorieta de El Costeño, que no tiene a un costeño sino a un Emiliano Zapata con sobrepeso. Algo alusivo al mar allí en la glorieta de El Costeño sería lo conducente. Algo alusivo a nuestros volcanes, lo propio en la glorieta del Hospital Universitario. La venida de Cuevas a Colima podría aprovecharse, en todo caso, para darle las gracias por todo y desearle lo mejor, como debe ser, para este año que comienza. Y tan tan.

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16 comentarios en “Gil Garea contra José Luis Cuevas”

¿Quién le dijo a este señor que el arte tiene fecha de caducidad? ¿por qué la Figura Obscena tiene que cambiar de lugar nada más porque hay otras esculturas en Colima? ¿acaso se enviaron los cuadros de Botticelli al sótano cuando llegaron los cuadros de Van Gogh? No señor, cuando el arte es bueno hay lugar para todos.
Este es sin duda uno de los artículos más absurdos que he leído en mucho tiempo.

Mi estimado Rogelio, permíteme que me oponga a tu idea, creo firmemente que el arte debe ser provocativo y no evocativo y la mera verdad me desilusiona tu apunto de vista en tu articulo.

Por eso escribí este artículo, querido Javier: porque el arte “debe ser provocativo”. MIra, te hice que lo comentaras. Abrazos

A mi si me gusta la idea del Sr. Poeta y me gustaría mejor que la figura obscena fuera puesta en la entrada del fraccionamiento Altozano, creo que no hay mejor lugar para ponerla jeje…

Perdonarás Rogelio pero sufro el arriero todos los días; lo tengo a veinte metros de mi casa.

Según entiendo, Popotitos, la fecha de caducidad se refería al debate, ¿no?. Lo dice en la primer frase.
Personalmente esa figura me parece terrible, es como recibir con orines a quien llega a la Ciudad. Sin duda un arte provocativo que, en mi opinión, estaría bien situarla en cualquier otro lugar que no sea una glorieta de carretera.
Concuerdo con la opinión de Rogelio.
Creo que no por quitarla del lugar en el que está, se demerita ni al autor ni a la obra.

Comprendo y entiendo el sentido de tu artículo, y con toda honestidad quisiera no coincidir.- Silverio y yo le llamamos a ello de una forma más ordinaria mentes cerradas y mentes abiertas, él y yo nos distinguimos siempre por intentar ser lo más mente abierta posible.- Sin embargo dadas las circunstancias actuales no me queda más que aceptarlo como una realidad.- Pero eso mi estimado Rogelio no quita lo desgraciados que somos para mostrar la nula cortesía y por lo menos cuidar la forma de agradecer un gran obsequio.- Me duele profundamente en mi corazón el trato que ha recibido de nosotros (los colimenses) el Maestro José Luis Cuevas que con suma amabilidad y gentileza nos donó a todos los Colimenses parte de su trabajo, eso como gente de esta tierra me causa vergüenza con él.- Como dices yo tambien creo que el Maestro José Luis lo entiende, por ello me averguenza más lo insensibles y mal agradecidos en que dia a dia nos convertimos, y que esa caducidad y cambio a donde nos va no a llevar, sino a DEJAR. Un abrazo

Rogelio: agradezco tu opinión sobre mi obra.Necesitamos personas como tú,que digan abiertamente lo que piensan,sin quedar bien con nadie.

Un abrazo;gil.

Interesante… pero ¿porqué es obscena la figura? La voy a googlear para enterarme bien del brete. Y claro que el arte debe provocar, si no ¿de qué serviría?
Cariños taoseños,

Hola Rogelio! Vaya que con su arte al escribir “provoco” esas opiniones tan justificadas cada una, las obras del maestro Gil como la de José Luis Cuevas son hermosas y que privilegio que adornen su ciudad, y tengan diferentes estilos para poder presumirlo al resto del país, como siempre Felicidades! y bendiciones por este año que inicia y nos siga deleitando con sus artículos. Un abrazo.

Y ya que estamos en esto, qué desaparezcan las obras de Juan Rulfo de las librerías que llegó Rogelio Guedea.

La Purps, para entender por qué dije que, al parecer, para el escritor, el arte tiene fecha de caducidad habría que leer el artículo de Rogelio y mi comentario (y no solo los títulos).
Cito:”[…] desde que aparecieron en el paisaje urbano colimense tres esculturas de Gil Garea, La Figura Obscena pasó –hay que decirlo sin cortapisas- a mejor vida.” ¿Por qué habría de pasar una escultura a mejor vida, simplemente porque hay otras esculturas? Y de ahí viene mi duda, ¿tiene el arte caducidad? ¿una escultura pierde su importancia cuando llegan otras y hay que sustituirla? para mí no. Y repito, cuando el arte es bueno hay lugar para todos.

Y a propósito de esculturas horrendas, y que según yo deberían de ser removidas inmediatamente, ahí tenemos varias del señor Sebastián. Pero por razones ajenas a mi entendimiento, hasta la fecha nadie se ha quejado por ello ni ha lanzado ningún debate.

popotitos22, pero ahora si no entendí, resulta que a usted le parece que las obras de Sebastian no son buenas, y por lo tanto tienen que ser removidas. En que quedamos entonces? hay lugar para todos o no? o por el hecho de que a usted le agraden las obras, hay que que removerlas inmediatamente, yo las prefiero por encima de las de varios monigotes de politicos que hay por distintos puntos de la ciudad, independientemente de su realizador. Saludos

Hola Rogelio:
Yo como tú, soy de Colima. Salí de ahí a la edad de nueve años y eso ocurrió hace ya casi cincuenta. Con el motivo de una reunión familiar, acabo de disfrutar casi dos semanas por mi bella ciudad natal, con la intensión también, de ver si puede ser mi destino para el próximo invierno y alejarme de estas frías tierras canadienses. No entraré a la polémica de si se debe cambiar de lugar la escultura de Cuevas; sólo te digo que ya sufrí una decepción muy grande, allá por los ochentas, cuando el Ayuntamiento de la ciudad quitó de su lugar original al Pollo y al Gallo del Parque de la Piedra Lisa. Ya sé que el pollo era un pato, pero para mí, de niño, siempre fue un pollito. Pero si quiero hacer referencia a tu propuesta de colocar otras esculturas en glorietas e intersecciones importantes y así embellecer todavía más nuestra ciudad natal. Propuesta muy acertada, pero que quizá tome tiempo para hacerla realidad. Como sugerencia más inmediata, para anular un poco, o un mucho la contaminación visual, sería suficiente si quitaran todos esos gigantes letreros de las obras realizadas por el gobierno estatal. ¿Por qué la fotografía del Gobernador? ¿Ya existe la re-elección en México? ¿Quién paga esos letreros? Estoy seguro que si aplicaran el dinero del costo de esa publicidad a limpiar todos los grafitis existentes, lograrían mucho más reconocimiento por el buen empleo de los impuestos pagados por todos los colimenses.
Le agradezco a mi sobrino Enrique Covarrubias (Abogado como tú) el haberme pasado el enlace de tu interesante página. Saludos

Melquiades, esta es la segunda vez que aclaro un comentario mío y espero que sea la última. ¿Sabe? no hay nada escondido u oculto en lo que escribo… solo es necesario leer con cuidado.
Efectivamente dije que hay lugar para todos, “cuando el arte es bueno”. En el caso de Sebastián, éste individuo es al arte lo que Mc Donalds es a la gastronomía: un producto barato, simple y que no aporta nada a la persona que lo consume. Por eso pienso que deberían remover su trabajo y darle espacio a artistas de verdad. Pero ese es, obviamente, mi punto de vista nada más.

Rogelio, había escuchado hablar de ti y buscando algo me topo con este escrito (quizá a destiempo)para conocerte un poco. Creo que no tienen comparación las piezas que señalas con el trabajo de Cuevas. Se trata de tu gusto personal (respetable) y tu disgusto con la figura obscena (comprensible); todo orquestado con fines políticos y quien perdió fue la cultura en Colima pues de seguir pensando de esta forma, seguiremos siendo la burla de los visitantes que admiran por toda la ciudad, figuras mal hechas: cocodrilos de mampostería por 20 de noviembre, prohombres deformes por Camino Real, osos y jirafas de parques de diversión por Sevilla del Rio y artesanías en gran formato como son las que tu señalas; hieráticas unas, académicas otras, simpáticas sí, pero sin propuesta.

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