Gobierno consciente es gobierno eficiente

Vivir desde hace seis años en Nueva Zelanda, un país en donde la eficiencia de los servicios públicos y privados en todos los niveles es inobjetable, me ha permitido entender que el  progreso de una sociedad empieza con la actitud. Es la conciencia ética de hacer “bien las cosas” la que transforma sustancialmente la calidad y nivel de vida de las sociedades. Si el que informa lo hiciera sin colocar por delante su interés personal, y si el que legisla lo hiciera sin atender los colores de un grupo o partido, y si el que enseña realmente buscara hacer que sus alumnos pensaran críticamente, y si el que vende leche nos la diera sin tanta agua, etcétera, estoy seguro que notaríamos sensiblemente el cambio. En esta responsabilidad colectiva radica esta actitud de “hacer bien las cosas”, que nos permite romper con el círculo vicioso de la simulación y la corrupción, tan largo que nos ha costado que hoy nuestro país naufrague. Por eso, creo que si de verdad la intención del gobierno de Mario Anguiano es convertirse en el más eficiente del país, como lo ha dado a conocer recientemente en la XXVI Conferencia Nacional de Competitividad y Mejora Regulatoria, cosa que no es difícil en un estado de proporciones aún manejables, por donde debería empezar a poner el énfasis es en la implementación estricta del Servicio Civil de Carrera para con ello lograr, como consecuencia lógica, la profesionalización del servidor público y la eficiencia de los servicios que éste le brinda a la ciudadanía. Aunque es una estrategia que se ha venido implementando en otras entidades del país (Chiapas, por nombrar sólo un ejemplo, cuenta ya con un Instituto de Profecionalización del Servidor Público, lo que correspondería a nuestra Escuela de Gobierno y Gestión Pública, recientemente fundada), no es un tema sencillo porque requiere de muchos factores que tendrían que armonizarse con términos como preparación académica, meritocracia, equidad, igualdad de oportunidades y productividad, especialización en el desempeño de la función pública asignada, transparencia normativa y escalafonaria, etcétera,  además de, por supuesto, el asunto salarial, que me parece crucial y que ha pasado por alto, en muchas ocasiones, en esta voluntad. No habrá servidor público, sobre todo de los mandos medios hacia abajo, que no diga: “ellos hacen como que me pagan, yo hago como que trabajo”, frase que nos da ya la dimensión del desánimo colectivo. Así, uno de los pasos que este gobierno podría emprender, marcando con ello una impronta histórica nacional, sería la de hacer una revisión acuciosa a la Ley de Salarios Máximos (aprobada, curiosamente, a principios de este año), como lo hizo Estados Unidos en 1957, para evitar abismos como el del secretario que gana tres pesos al mes, por decir algo, y el diputado local que gana ciento cincuenta, por decir lo menos, sin hacer –peor cosa- lo que hace el secretario, quien luego encuentra tener la misma o mejor preparación (y moral) que el diputado. Es decir: lo que encuentra es una injusticia que, a su vez, le genera apatía, desinterés y, sobre todo, malestar. Una injusticia social de la cual, por supuesto, hace responsable al Estado. En este sentido, para mí el gobierno eficiente es aquel que, tomando en cuenta las exigencias más apremiantes del país, enfoque ahora sus fuerzas en la mente y no en el cuerpo. Esto es: más que grandes edificios, largas carreteras, enormes puentes, necesitamos evolucionar en conciencia, civilidad, competitividad, transparencia, legalidad, porque de nada nos sirve tener un cuerpo musculoso (infraestructura) si asila una moral ruin (superestructura). Esto, trasladado al ámbito social, se reduce a lo siguiente: los muertos que vemos en las calles son las víctimas de nuestra inconciencia., y no nos extrañe, por tanto, que en cualquier momento descubramos nuestras propias manos manchadas de sangre. Este gobierno, pues, con creatividad, competitividad y responsabilidad podría traer más beneficios que ningún otro en la historia de Colima y ser, como lo quiere, el más eficiente del país. Algunos ex gobernadores cuyo nombre me avergüenza decir se ufanan de haber construido miles de obras  materiales –y en privado también se ufanan de haber salido de sus gestiones con otras miles más- pero nunca se dieron cuenta que nada hay más ofensivo para la sociedad que ver que sus gobernantes se regodean de haber hecho algo que era su obligación. Si tenemos en cuenta que, según datos del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, México es uno de los países con mayor desigualdad salarial en Latino América (incluida la de género), una revisión profunda (que dé a cada cual lo que le corresponde) al esquema de salarios de servidores públicos de todos los niveles que, al mismo tiempo, acepten el reto de trabajar conjuntamente por un objetivo común, podría ser, desde lo local, un primer gran paso, incluso, de la reforma de nuestro Estado, que, cumpliendo a cabalidad su Plan de Desarrollo Estatal, seguramente sería modelo a seguir a nivel nacional. Tener como principio de todo la legalidad (1.- Transparencia en la contratación y reclutamiento, 2) Evaluación de capacidades, 3)Certificación de competencia, 4) Especialización, 5) Capacitación,  6)Evaluación del desempeño y desarrollo, 7)Remoción o ascenso escalafonario) traerá en el futuro mediato algo que la ciudadanía ha perdido y pide a gritos: credibilidad. ¿Y no es credibilidad, confianza, seguridad, sólo eso, lo que más necesitamos en tiempos de miedo e incertidumbre?

Afmedios

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5 comentarios en “Gobierno consciente es gobierno eficiente”

Totalmente de acuerdo contigo, Rogelio.
Saludos,
Abel

Bravo Rogelio. No podría estar mas de acuerdo con tu reflexión. Te mando un fuerte abrazo.

LIC. JOSE JUAN BECERRA REYES 13 octubre ,2010 a las 7:40 am

ES GRATO LEER ESTE COMENTARIO…ME DA GUSTO SABER Y CONOCER SU PUNTO DE VISTA TAN ACERTADO, CON REFERENCIA AL ACTUAR DE LOS GOBIERNOS Y GOBERNANTES, QUE NO ES EXCLISIVO DE NUESTRO ESTADO DE COLIMA, SINO; DESGRACIADAMENTE, DE TODO EL PAIS. POR AQUI ESTAREMOS ATENTOS A SU PUBLICACION Y COMENTARIOS….MIENTRAS TANTO UN SALUDO DESDE COLIMA!!
ATTE: S.S.S.

Rocio Prado Bocanegra 15 octubre ,2010 a las 9:52 am

Totalmente de acuerdo con la reflexion, y lo importante es hacer cada uno nuestra parte, desde donde estamos, todos tenemos que cooperar, cambiando nuestra actitud, haciendo las cosas bien, por el simple hecho de sentirnos bien con nosostros mismos, eso ya es mucho creanme¡¡¡

me gustaría seguir recibiendo correos suyos ya que dejé de recibirlos y me parece me estoy perdiendo sus artículos tan interesantes.

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