La UdeC más allá de México

He visto en los últimos meses un incremento considerable en la presencia de estudiantes extranjeros en nuestra alma máter, y una cada vez mayor movilidad de nuestros propios estudiantes al extranjero. O tal vez lo que he visto es que se le está dando una énfasis significativo a esta presencia en todos los ámbitos del quehacer universitario, lo que es plausible. No menos el otro día veía la conferencia que un estudiante alemán de intercambio daba sobre su país, y un poco antes la kermés de bienvenida que se ofrecía a una nueva camada de recién llegados estudiantes extranjeros, acompañada de música, juegos típicos, comida tradicional. No encuentro, pues, otra forma mejor de seguirle dando a nuestra máxima casa de estudios una dimensión internacional si no es, primero, a través de la movilidad estudiantil y, segundo, a través de la movilidad de sus profesores, no sólo con estancias en otros países, sino también con la asistencia a conferencias o seminarios, cursos de actualización, etcétera, todo esto siempre relacionado con sus áreas de investigación y claramente vinculado a producciones académicas de calidad. Si a esto agregamos el intercambio de estas experiencias al regreso de tales estancias o congresos, entonces el objetivo esencial se cumple y el beneficio se impone de forma natural. La Universidad de Colima no se reduce a un grupo de universitarios con ambiciones muy alejadas de las que debe tener sustancialmente la carrera de un profesor-investigador, y menos aún si estos tienen una pobre lista de publicaciones, confunden pedagogía con proselitismo y no saben que sus propios derechos (así sean los de libre cátedra) tienen como límite el derecho de otros, incluidos sus propios estudiantes. Es importante, por tanto, que en este contexto de internacionalización se adquiera la responsabilidad de (por encima de todo) mantener una armonía al interior de la comunidad universitaria, pues de esa forma nos aseguraremos de que su reputación permanecerá intacta, lo que es muy importante para las universidades extranjeras, que siempre procuran enviar a sus estudiantes a destinos no sólo con un alto nivel académico, sino también con un entorno universitario sano. El prestigio de una universidad (de sus planes de estudio, de sus académicos, de sus servicios e instalaciones, de sus funcionarios y de sus egresados) es la perla más ansiada de las instituciones educativas del mundo, pues de eso depende su principal misión, y su éxito. Esto sólo puede conseguirse si no olvidamos que nuestros propios compromisos como universitarios tienen siempre que mirar, para que estén realmente completos, más allá de México.

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1 comentario en “La UdeC más allá de México”

Alberto Juárez Cortés 5 septiembre ,2014 a las 8:05 pm

De acuerdo contigo Rogelio; solamente añadiría que ese desarrollo no debe limitarse a las facultades, debe comenzar en los bachilleratos que son la base para alimentar a esas facultades. Y desgraciadamente es en ellos que encontramos todavía profesores “que confunden pedagogía con proselitismo y no saben que sus propios derechos (así sean los de libre cátedra) tienen como límite el derecho de otros, incluidos sus propios estudiantes”… tengo tres hijos; dos de ellos ya están en facultad y la menor aún está en el bachillerato 1 (donde lo cursaron también sus hermanos); por lo que tenemos ya 7 años de experiencia en ese sentido… ojalá tus sensatas palabras lleguen también a los profesores de los bachilleratos y pongan su parte para continuar haciendo de la Universidad de Colima la institución internacional que todos queremos… saludos..

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