Los amagos de Moreno Peña

Hace dos días el ex gobernador Fernando Moreno Peña ofreció una entrevista a Héctor Sánchez de la Madrid, director de Diario de Colima.

Fue una larga entrevista a modo cuyo principal objetivo fue difundir básicamente dos ideas: la primera es que Colima necesita ahora ser gobernada por otro grupo político (léase, obviamente, el de Moreno Peña) y, la segunda, es que, para ello, es necesario que el presidente Peña Nieto ejerza el “dedazo presidencial”, porque de otra forma la consumación de la primera sería imposible.

Asimismo, Moreno Peña, sin ningún tipo de pudor, desveló las formas despóticas de ejercer el poder que el PRI ha utilizado desde que fue fundado, mismas que el ex mandatario ansía que regresen, pues éstas, claro, dada la circunstancia electoral actual, le benefician.

Toda la entrevista, en suma, es un amago al liderazgo del gobernador Mario Anguiano y un amedrentamiento para todos aquellos que no simpaticen con su principal precandidato: Nacho Peralta.

Pero no me lo crean, vayan y lean la entrevista para que lo comprueben por sí mismos. Moreno Peña tiene que saber una cosa: que la sociedad colimense ya no le teme a las ilusiones de poder despótico, a las amenazas contra la libertad y el estado de Derecho y a las  arengas intimidatorias ni de él ni de nadie.

Si el también ex rector sigue creyendo en el PRI vertical, centralista y antidemocrático que lo postuló como gobernador, caro lo va a pagar él y aquellos que le hagan coro, incluido su propio partido.

Más le vale a los priistas que se sacudan a todo aquel que siga creyendo en el uso arbitrario del poder, porque si así lo quiere ejercer éste (entiéndase Moreno Peña) sobre los miembros de su partido, imposible no imaginarlo ejerciéndolo sobre la sociedad, principalmente sobre aquellos sectores que tengan el valor de cuestionarlo. Suficientes pruebas hay, en el caso de Moreno Peña, de sus prácticas represoras durante el tiempo que fuera gobernador.

¿Qué no ve lo que está pasando en el país en este momento? ¿acaso no se ha dado cuenta que, en un hecho inédito, ha tenido que salir la esposa del mismo presidente de la república a darle cuentas a la sociedad sobre una casa multimillonaria cuyo forma de adquisición tiene orígenes oscuros? ¿no ha visto cómo la prensa internacional habla de un presidente de México incapaz de establecer orden y justicia social en un país donde prevalecen esas mismas prácitcas autoritarias que Moreno Peña insiste en imponer para Colima?

De haber llegado el grupo de Moreno Peña al poder hace ya casi seis años, nuestro estado estuviera igual o peor que Guerrero y Michoacán, porque si ahora su despotismo es preocupante, antes lo era peor. Los priistas la tienen sencilla: o sacan a las manzanas podridas de su cuerpo político o esperan, pacientemente, que sean ellas (y no el PAN o el PRD, ni siquiera la sociedad misma) las que causen su propia ruina.

 

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1 comentario en “Los amagos de Moreno Peña”

Bien, excelente comentario. Sin agregar al mismto. Lo dices correctamente

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