PAN-Colima: la guerra ya está aquí

Hace apenas un par de semanas escribí un Paracaídas en el que anunciaba la guerra por venir en la elección para dirigente del Partido Acción Nacional en Colima, que se realizará mañana sábado. Lo decía a propósito de las declaraciones que el actual dirigente, Raymundo González Saldaña, había realizado con respecto a la candidatura del regidor Peralta Rivas, a quien se le acusa de ser el más priista de los panistas en el estado.
También critiqué la forma en que González Saldaña realizó estas declaraciones y, sobre todo, que fuera juez y parte en un proceso que debería, sobre todo, evitar más divisiones al interior del PAN. De aquella semana a este día algunas cosas han cambiado, aunque el pronóstico esencial se ha cumplido: la guerra por venir ya está aquí. Lo que ha cambiado, para bien, es que Raymundo González ha reconsiderado su rol de dirigente y, al menos públicamente, ha dejado de mostrar una actitud parcial y beligerante en contra de Peralta Rivas. Lo que no ha cambiado es que ayer se hizo pública una denuncia por corrupción de menores en contra de Salvador Fuentes, el candidato opositor de Peralta Rivas, una denuncia que, por surgir a la hora y en el día más inconveniente, evidencia ser parte de las consabidas guerras sucias, aunque no por ello debe la justicia local dejar de investigar al respecto. Salvador Fuentes, por cierto, ha tomado como bandera de batalla la misma postura del dirigente del PAN: que él continuará haciendo del PAN un partido de real oposición al PRI, contrario a Peralta Rivas, que, aseguran, entregará la elección de 2015 al tricolor. Lo único malo en toda esta contienda es que ayer mismo el Diario de Colima salió del closet e hizo público su posicionamiento en favor de Salvador Fuentes, a quien puso en el cielo, y en contra de Peralta Rivas, a quien acusó, de nuevo, de una actitud entreguista.
Este posicionamiento del Diario de Colima (cuyos directivos, por cierto, no saben distinguir entre un secuestro y una extorsión), lejos de perjudicar la imagen de Peralta Rivas, la van a fortalecer, y puede que hasta gane la elección el regidor panista, pues nadie querrá en la política local a un aliado con los apellidos del periódico de Abajo. Pero dejemos que la moneda, que sigue en el aire, caiga al suelo. Y ya veremos, entonces, qué nos dejó el paso de esta tormenta (y de la otra, también), que, tristemente, tantos daños ha causado a nuestro estado.

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