PRI-Colima: nuevas reglas del juego.

Lejos de contribuir a democratizar la elección interna del candidato que representará al PRI en la elección de gobernador para 2015, el rijoso Otro PRI decidió desestabilizarla desde un principio alentando prácticas totalmente antidemocráticas, que perjudicaban directamente a uno de los precandidatos: Ignacio Peralta, quien, sin deberla ni temerla, estaba siendo descalabrado al ser identificado con este grupo priista disidente.

Afortunadamente, Diario de Colima y el ex gobernador Moreno Peña, cabecillas de esta avanzada, pusieron pies en polvorosa y, aunque no es nada creíble su desmarcamiento, iniciaron recientemente una campaña de deslinde.

En cualquiera de los casos, esto al tiempo que  limpia la precandidatura de Ignacio Peralta también despeja el panorama de la elección interna priista, sobre la que el Otro PRI y sus satélites intentaban imponer el “dedazo presidencial”.

Aunado a esto, la última reunión de los diez aspirantes (que en realidad fueron nueve, porque faltó Nabor Ochoa), estableció nuevas reglas para la elección del candidato, las cuales, ahora sí, no dejan lugar a dudas de que la intención del PRI es que, desde el corazón de sus filas, emerja una candidatura no sólo de forma democrática, sino bien legitimada, pues hasta el mismo gobernador del Estado, con el fin de tampoco empañar el proceso, ha tomado distancia del mismo, dejando que sea una comisión la encargada de liderar la causa.

Debidamente establecidas las reglas del juego, y tomando en cuenta que a las encuestas sí se les dará la importancia que deben tener en cualquier tipo de elección, además de otra exigencias que deberán cumplir los candidatos, la elección interna del PRI se vislumbra menos accidentada de como lo fue la elección pasada. Si bien hay dos candidatos descollando (Federico Rangel y Nacho Peralta, como ya lo dije en una colaboración pasada), ninguno de los ocho restantes (Mely Romero, Itzel Ríos, Enrique Rojas, Rafael Gutiérrez, Nabor Ochoa, Rogelio Rueda, Arnoldo Ochoa y Carlos Cruz) están de relleno, como lo han expresado algunos analistas políticos, pues basta ver, para constatarlo, el crecimiento que ha tenido en las últimas semanas, por ejemplo, el propio Rafael Gutiérrez.

Son diez precandidatos y ahora, con la reciente democratización de las reglas de elección, todos quedan en igualdad de condiciones.

Del cumplimiento de estas reglas depende la debilidad o fortaleza que tendrá el PRI para 2015, pues los contrafuertes que se están gestando entre el PRD, por un lado, y el PAN, por el otro, presagian una dura batalla electoral.

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