PRI y “Otro PRI”: la guerra intestina

Salvo que suceda un hecho extraordinario, nadie duda que el próximo gobernador del Estado será de filiación priista. Esto explica, por tanto, por qué el proceso de elección interna del PRI es el que está generando la mayor cantidad de atención mediática y de opinión. También nadie duda que hay dos grupos visibles, nuevamente, dentro del PRI: el integrado por el propio gobernador del Estado, Mario Anguiano, y el del “Otro PRI”, que lidera el ex gobernador Moreno Peña y que tiene como beligerante vocero al Diario de Colima. Luego de que las reglas del juego de la elección interna priista fueron establecidas (principalmente con la distancia que tomó el ejecutivo estatal y con el exilio de Moreno Peña), hubo una sana tregua del “Otro PRI” que presagiaba un camino menos escarpado para la elección interna de los rojiblancos, pero esta tregua, de unos días hacia acá, fue rota y, derivado de ello, lo que hemos tenido es una vuelta a la estrategia que el “Otro PRI” implementó en las elecciones internas de 2009, básicamente reducida a dos ofensivas: la primera es una campaña de desprestigio a la gestión del gobernador, con el único fin de restarle poder de decisión a la hora de elegir al candidato que representará al PRI en las elecciones para la gubernatura y para algunas importantes alcaldías, y la segunda es una cruzada de ataques no sólo a los candidatos que ven más fuertes (como en el caso de Federico Rangel), sino, además, a los que consideran más cercanos al mandatario (como en el caso de Rafael Gutiérrez,  a quien han acusado recientemente de lazos con el narcotráfico). En su último artículo, Héctor Sánchez de la Madrid, director de Diario de Colima, insiste en que el PRI debe cambiar de estafeta porque el grupo que gobierna actualmente está agotado, misma idea que repiten en su último Jueves Político. Si este cambio que pide Sánchez de la Madrid implica la vuelta al poder del “Otro PRI”, como ni duda cabe, entonces no veo cómo se pueda salir del supuesto agotamiento del grupo que gobierna actualmente sin regresar a otra etapa negra en la historia política local. El Diario de Colima ha olvidado que la campaña de desprestigio emprendida contra el actual gobernador, durante la elección interna de 2009, no hizo sino fortalecerlo, porque es cosa sabida que el odio destruye a su emisario, no a su destinatario. Como el paisaje es el mismo del de hace ya casi cinco años, mi postura tampoco ha cambiado: un No rotundo al “Otro PRI” y un sí a una propuesta real de cambio.

 

Escribe un comentario en este artículo

Comentarios