Que se muera la Popis y el Quico

Toda sociedad de clases -sobre todo cuando a ésta la dividen abismos- es una sociedad desigual. Y toda sociedad desigual –hecha de diferencias: dominadores y dominados, como en los imperios y las colonias- es una sociedad en conflicto. Entre más se abren las brechas de la desigualdad, más conflicto habrá entre los que tiran para un lado (los que tienen) y los que tiran para el otro (los que no tienen). Es decir: violencia. O madrazos, pues, para que nos vayamos entendiendo. Esto no se acabará, obviamente, con pildoritas o contratando más policías o comprándole más armas a USA o haciendo las cárceles más grandes o levantando bardas en las zonas residenciales. Pensarlo así es hacerle al bobo. Todos sabemos que esto se acabará cuando las fronteras que dividen a los que tienen de los que no tienen (a los ricos de los jodidos, pues) no sean abismos sino, al menos, zanjas que permitan que aquel que está preparado (bien instruido, bien ducho) pueda saltar. Pero no nos esperancemos porque esto en México no va a suceder nunca. La mentalidad poscolonizada de los mexicanos seguirá acrecentando nuestra sociedad de clases y, por tanto, su desigualdad, desigualdad que saldrá gritando por las alcantarillas en la forma de secuestradores, narcotraficantes, políticos corruptos, primermundistas matalascallando, pandillas. Por cierto, hace poco vi que a muchos les sorprendió la presencia de pandillas en Colima. Carajo, ¿y qué querían? Además, no son de ahora, como no es de ahora la desigualdad y la jodidez de muchos sectores de la sociedad. Hace más de veinte años, cuando yo estaba en la secundaria, lo sabía muy bien: no te metas con los de la Lerdo porque te mochan la lengua. Aguas con los del Mezcalito, que no se pueden ver con los del Infonavit. Sácales la vuelta a los de la Nacosari y a los de la mera España, pinche morro socroso. Si es verdad que las pandillas son tan innecesarias como dicen, también lo son los riquillos que andan borrachos y drogados perdidos haciendo tropelías en el coche de papi, güey, a deshoras de la noche. Esos que estudian en el Tec de Monterrey –que supuestamente crea líderes en serie que salvarán al país, ¡vaya vaya!- y que luego terminan de jefes de piso en La Marina Mercante, a menos que sean los dueños de La Marina Mercante, que para eso –dicho sea de paso- no se necesita ni siquiera estudiar. No nos espantemos, pues, ni pongamos encima de la enciclopedia Británica el libro Vaquero. Si realmente queremos ir al fondo del asunto, pero si realmente lo queremos, empecemos por mejorarle el sueldo a las secretarias y bajárselo a los diputados, sobre todo a esos que andan ahora de damas de la vela perpetua.

Ecos de la Costa

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3 comentarios en “Que se muera la Popis y el Quico”

Excelente artículo, hay cosas que son obvias, pero por obvias se callan, y luego, por calladas se olvidan. Bien por el tono y acidez.

Víctor Hugo Alarcón 26 marzo ,2010 a las 10:13 pm

Sólo diré que malentendemos el concepto de servicio público. Al igual que casi todos los conceptos. He ahí nuestra desgracia.

pero recuerden aquí en Colima no pasa nada … y mucha gente se conforma con eso y sigue trabajando 10 horas diarias para que al mes les den de “sueldo” 1500 pesos para mantener a 5 niños :S … mientras que los “políticos” se quejan por que no les ajustan sus pequeños sueldos de mínimo (digo mínimo por que nunca dicen bien cuanto ganan y luego aparte lo que se roban pero no quiero abusar de su “honradez”) $50,000 mensuales, pero como el estado (y el país también) están bien jodidos, la clase obrera tiene que chingarse trabajando un chingo y recibiendo menos del mínimo establecido, para que después se le vaya el dinero en los impuestos que subieron y ahora en vez de tomar un camión para ir al trabajo tenga que decidir si come ese día o camina al trabajo … y apenas llevo un año viviendo en Colima :S

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