Secuestro familiar y novela surrealista en Colima

En Colima hay novelistas de todo tipo. Algunos escriben novela de viajes, otros, como en mi caso, policiacas. Etcétera. Pero la novela surrealista la está cultivando, como nadie, Héctor Sánchez de la Madrid por entregas en su Diario de Colima. El último capítulo: la publicación de una carta enviada por un supuesto grupo criminal que había secuestrado a unos familiares (se infiere que no cercanos) del gobernador del Estado. Al parecer, estos dos familiares fueron liberados con la consigna de que llevaran un recado al Diario de Colima, rotativo que, como todos recuerdan, utilizó fallidamente la misma estrategia para evitar que el actual gobernador fuera gobernador y, en cambio, lo fuera uno de los delfines del corrupto Otro PRI. Pero el escritor de novela surrealista ha querido entrar sin ejercitar las piernas a la novela policial y yo creo que es ahí donde, nuevamente, el gallo clavó el pico. Su falta de pericia lo hizo dejar varios cabos sueltos que ni los escritores menos entrenados se permiten cometer. Por ejemplo, yo me pregunto: ¿por qué si son tan cercanos los familiares secuestrados del gobernador, como nos los quiere presentar el novelista, no hablaron del asunto con el gobernador directamente (oye, pariente, fijate que pasó esto y lo otro), en lugar de acudir precisamente al periódico que más ha intentado dañar la imagen del ejecutivo estatal? Otra: si se trataba de mandar un recado a Diario de Colima, ¿por qué los secuestradores no se lo enviaron sin intermediarios en un sobre?, ¿sería porque de esa forma resultaría más increíble el hecho? Otra: si el asunto era amedrentar de verdad al gobernador, ¿por qué no le hicieron llegar el recado directamente a él a través, digamos, de una paloma mensajera? Qué querían entonces los secuestradores: ¿amenazarlo realmente o sólo desprestigiarlo como ha hecho, coincidentemente, Diario de Colima? Otra: ¿no habría sido más lógico que, con el fin de conseguir mayor impacto, los secuestradores hubieran plagiado familiares cercanos y no lejanos? Otra más: ¿qué clase de familiares pueden ser esos que no tienen la confianza de compartirte un hecho de esta naturaleza? Otra: ¿será posible que un familiar que realmente te aprecia vaya a entregar un recado incriminatorio al periódico que, justamente, más te desprecia? Estas preguntas las estoy haciendo como colega en el arte de escribir novela negra y criminal y no como crítico o teórico de las mismas, esperando que responderlas sea para el novelista un estímulo en sus próximas entregas policiales, pues urgen en Colima más cultivadores del género.

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5 comentarios en “Secuestro familiar y novela surrealista en Colima”

A huevo!

No usarás la palabra “surrealista” en vano. Ningún surrealista, desde 1924 hasta ahora, estaría metido con este tipo de fascinerosos. Los surrealistas luchamos porque esto desaparezca.

Amigo: Los árboles se conocen por sus frutos, a ese pillo se le conoce muy bien por sus pdridos frutos y su mal olor.

No de valde se le conoce como “El Pinocho”, algunas cosas se heredan, otras se adquieren, pero el afán por el dinero fácil, desbarra y mete la pata a cada paso.

Saludos

Que no te sorprenda este tipo de chantajes ya conocemos bien a este rotativo desde que falto su fundador, se han dedicado unicamente abuscar dadibas y valla que no les ha ido tan mal, tanto que lo estuvieron criticando que hasta se caso con el, quien, pues el autor de todos los ataque al Gobernador

Válgame. Ese señor Sánchez como novelista no se gana ni para frijoles…o tortillas. Qué feo que pasen esas cosas.
Un saludo desde Taos…

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