Universidad de Colima: blindada contra bárbaros

La decisión, hace unos días, del Consejo Universitario de la Universidad de Colima de respaldar las decisiones del rector de blindar nuestra máxima casa de estudios de los vándalos y bárbaros que intentan incendiarla, además de reconfirmar que la única solución posible para la falsa huelga que sostiene  un puñado de universitarios afuera de Palacio de Gobierno es la ley, es la clara señal no sólo de la sólida unión de la comunidad universitaria sino, sobre todo, de que no está dispuesta a sacrificar la estabilidad de miles por el beneficio de diez. Por más que los huelguistas orquesten estrategias para reestablecer la credibilidad perdida (como las sucedidas recientemente con la supuesta confusión de José Miguel Rodríguez Reyes y los presuntos delirios de Javier Herrera Báez, que no convencieron, por cierto, a personal del Seguro Social), lo cierto es que el sentido común y las evidencias mostradas hasta ahora han deslegitimado completamente dicha manifestación huelguística, que seguirá siendo más evidenciada conforme pasen los días, de ahí que Rodríguez Reyes, para no seguir siendo vapuleado por ello, decidió, a través de un comunicado leído por su mujer, poner pies en polvorosa. Esta estrategia del chantaje (para el cual no tienen pudor en usar incluso hasta familiares y menores de edad) es lastimera y ofensiva, porque a ella la mueve, como decía Cicerón en “Los oficios”, un fin utilitario y no honesto. En esa misma línea está el reclamo del FOSAP, que ha sido la bandera con la que los huelguistas han ido recientemente a la capital del país a buscar apoyos, sin mencionar por ningún lado sus reales intenciones: recuperar el liderazgo del SUTUC y, desde ahí, ya lo he dicho, apoyar a Morena-Colima en su campaña política para 2015, que ya empezó. Con esta promesa, Morena (y otros grupos y políticos no afines al Gobierno y rectorado en turno) está ahora apoyando a los universitarios en huelga de hambre, porque favor con favor se paga. Incluso Morena ha reproducido en la Coordinadora Estudiantil un mini #YoSoy132 que, ya lo sabemos, cumple simplemente propósitos políticos (que duran lo que duran las campañas) e intereses de grupo, y no convicciones ni objetivos que busquen el beneficio del bien común. Esperamos, pues, por un lado, que nuestra máxima casa de estudios siga levantando contrafuertes contra estos facinerosos y, por otro, que toda la comunidad universitaria que “Ama a la UdeC”, como lo indica ya el popular logo que aparece en las redes sociales, le recuerde a los huelguistas (incluidos voceros y asesores) que la única vía para darle solución a sus reclamos son los tribunales de justicia, no los melodramas en la vía pública ni los escupitajos en las redes sociales. A la Ley, deben entenderlo de una buena vez, no la conmueven las telenovelas, y menos si éstas promueven la violencia, el chantaje y la mentira.

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