Violencia, transparencia y corrupción

Si de verdad al Diario de Colima, al ex gobernador Fernando Moreno Peña y a los Ecos de sus plumas les interesara el tema de la violencia, la transparencia y la corrupción en Colima, y sobre todo el tema de hacer un recuento histórico, una especie de entrevista con el pasado, con el gobierno cavacista, yo pregunto: ¿Por qué no empieza desde el gobierno del ex gobernador Moreno Peña?
¿Ese pasado también es una isla encantada que no afecta a nuestra realidad actual? Entonces: ¿Por qué Diario de Colima no echa mano de su hemeroteca y vuelve a refrescarnos la memoria a todos los colimenses con el asunto de la corrupción que ejerció Moreno Peña como rector, primero, y como gobernador, después?
¿Por qué no nos explica, con esa capacidad de Diario de Colima para encontrar una aguja en cualquier pajar, no el asunto de las negociaciones de compra-venta de La Boquita, sino las negociaciones pormenorizadas de la compra-venta de todos los terrenos que tiene el ex gobernador Moreno Peña en Colima y todo lo demás que no sabemos pero que Diario de Colima seguro sí?
¿De veras Diario de Colima se ha convencido de que lo que hubo ahí fue un acto de cándida transparencia que no afectó los intereses de los colimenses de a pie? ¿De veras cree Diario de Colima que eso no violenta a la población? ¿De veras se creerá que si alguien se come la mitad de todo un pastel no perjudicará a los otros nueve (entre ellos la población en general) con ganas de comerse aunque sea una rebanadita?
Y luego me pregunto, siguiendo a Héctor Sánchez de la Madrid nada más, que se preocupa –veo- por la gente pobre de mi ciudad: el palacio que tiene por casa, ¿no es en sí mismo una contradicción a esas preocupaciones sociales que trasluce en sus artículos y que parece que le quitan el sueño? Si ese gran palacio se lo ha ganado a pulso, con méritos propios, retiro lo dicho. Pero: ¿alguien podría, a través de una transparentosa revisión, comprobárnoslo?
Lo que al Diario de Colima le pasa es lo siguiente: tiene sed de venganza contra el ex gobernador Silverio Cavazos. O como se dice vulgarmente: ¡Se las quiere cobrar todas! Pero si tiene ese duelo pendiente con el ex gobernador Cavazos, ¿por qué no lo tendría con el ex gobernador Moreno Peña? ¿Se arregló tan bien ese pasado? Pero, sobre todo, ¿por qué quiere tenerlo con Mario Anguiano?
Lo peor que le podría pasar al gobernador Mario Anguiano es negociar (ésta es la dichosa palabra) con Diario de Colima. Se ganaría, sí, como sabemos, las diez alabanzas diarias a la hora indicada y los días precisos, pero recibiría a cambio la condena de toda la sociedad colimense que vio en él un proyecto real, viable, para tener una sociedad mejor. La moneda está dando vueltas en un viento raudo, ahora. Mirémosla con atención y veamos de qué lado cae.

Ecos de la Costa

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1 comentario en “Violencia, transparencia y corrupción”

Franz Marquez Garcia 4 diciembre ,2009 a las 2:29 pm

por desgracia lo que sucede en estos momentos en colima solo es el reflejo de lo que sucede en todos los estados del pais, una corrupcion que nunca parese terminar, una delincuencia que cada dia es mas incontrolable una economia que se esta polarizando. tristesa es ver que los medios de comunicasion, esos medios que nos han gritado siempre a voces que son la voz del pueblo, que hablan siempre con la verdad y que nos informan de todo, a mi pareser siempre ha sido mentira, siempre nos cuentan las cosas a medias y lo que les conviene como a los politicos pero bueno que se puede esperar si la gente es la que deja subsistir a todo este tipo de gente.

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