Árbol de variada luz (antología de poesía mexicana actual 1992-2002)
Categoria: Antología
Antologia que reúne a las voces poéticas más representativas del actual panorama mexicano. Entre los autores se encuentran: Armando Alanís Pulido, Jorge Ortega, Jair Cortés, Ernesto Lumbreras, Luis Vicente de Aguinaga, Mario Bojórquez y José Eugenio Sánchez. Contiene un estudio introductorio que da razón acerca de las líneas escriturales más visibles de la poesía mexicana última y breves notas que explican la poética de cada autor antologado.
Crónicas del reincidente
Categoria: Crónica
Este volumen reúne una selección de las crónicas que publiqué en el periódico El Comentario entre los años 1999-2002. El título de la columna bajo el cual se publicaron fue “Minuciario”, cuya pretensión central fue una sola: divertir al lector a través de historias en las que, a estas alturas, ya es imposible saber -y qué bueno- la dosis de realidad e irrealidad con la que fueron escritas”.
NO TODO LO VERDE CANTA COMO PERICO (fragmento)
¿Se habrá visto mayor solemnidad dentro de un solo hombre?, ¿se habrá visto tanta sabiduría dentro de una sola cabeza?, ¿y tanta desvergüenza?, ¿y tanta desfachatez? El Multidoctor en Multiletras Multihispánicas de la Universidad de Córdoba (España) se presentó el primer día del curso diciendo que era de sobra conocido y que, por tal motivo, evitaba decirnos su nombre. Si alguien no lo sabe consúltelo en la bibliografia citada debajo del temario que -esto es mío, claro- sólo contenía “su” bibliografía, es decir, “sus” libros, es decir, los libros escritos de “su” puño y de “su” letra. Y había que dejarlo bien claro porque el Multidoctor en Multiletras Multihispánicas se pasó la primera media hora de clase auscultando con una mirada penetrante a los matriculados en “su” curso quienes hasta ese momento no sabíamos si iba a versar realmente sobre Paz y Borges o sobre lo que “sus” libros decían sobre Paz y Borges. De ese tamaño era “su” arrogancia. Y la verdad es que yo me sentí un mucho incómodo al ver que el eminentísimo no cabía en la sillita que le pusieron para dar su cátedra. Y no por su masa corporal, que era verdaderamente chirria, sino porque levantaba tanto el pecho y abría tanto los brazos y carraspeaba de tal modo que le parecía pequeña e infame la sillita que le habían puesto para que diera su excelentísima cátedra. Pero de su excelentísma cátedra se dará noticia después…”
Oficio : Leer
Categoria: Ensayo
Este libro de varia invención, miscelánico de una a otra orilla, reflexiona (desde todos las perspectivas posibles) sobre el bello oficio de leer. Es quizá mi libro más personal, más íntimo, y quizá por eso también el que más gocé escribiendo.
Sobre “Oficio: leer” opinó el poeta José Kozer:
“ayer leí tu oficio, ufizzi, oficio laico y sacro, amor verdadero por la lectura/escritura: qué bien se lee ese libro, divertido a ratos, a ratos profundamente reflexivo, siempre imán vivo al ojo que (sentado) lee: gracias por las horas de regusto, de apasionamiento en esto que ambos amamos: y muy cierto que la destartalada a su manera y tu oficio a la suya, hacen pareja (feliz)”.
(fragmento)
Con motivo de la escritura de este libro me he pasado días enteros sin salir de la oficina. Parece mentira, pero así es. Me he encerrado en mi cubículo de la Universidad, he llenado mi pequeño frigorífico con algunas viandas y me he puesto a revisar cada rincón de mi biblioteca, que ha ido creciendo a grandes zancadas en los últimos cinco años. Saco un volumen y me echo en mi sofá para revisarlo detenidamente. A veces me interrumpen pasajes que no recordaba y que se me presentan de una manera curiosa. No son pasajes propiamente sobre la lectura, sino a veces anécdotas o reflexiones sobre menesteres de suyo incompatibles a este arte. Algunos colegas del Departamento me han preguntado qué me tiene tan abstraído y yo, entusiasmado, les he ido explicando poco a poco sobre la redacción de este manuscrito. Seguro no he ejercido del todo bien mi magisterio, porque los colegas se van tan ignorantes como vinieron. Es difícil decirlo. Escribir un libro con estas características sólo le puede resultar útil a su propio autor, es decir a mí. Sobre la lectura se ha dicho lo mucho y lo poco, con más o menos palabras, pero tales palabras (menos o más) nunca serán suficientes ni en sus modos ni en sus contenidos. Yo, por ejemplo, siento que entre más escribo sobre el arte de leer, menos consigo alcanzar la idea definitiva, la frase global, el espíritu de esta filosofía. Con los libros que reviso sucede lo mismo. Las opiniones de los escritores varían, aunque todas desemboquen en lo mismo. Lo que me parece curioso es que pareciera que este libro que yo no sabía que iba a escribir se hubiera estado gestando en mí durante los más de veinte años que tengo como lector. Lo he descubierto ahora por los subrayados que he hecho a lo largo de todo este tiempo. Regularmente tales subrayados son ideas o conceptos en torno a la lectura y los libros, como si esta vocación de leer y esta relación con los libros se hubieran instalado inconscientemente desde aquel tiempo remoto en el centro de mis preocupaciones y en el margen, siempre a la orilla, silente, de mis obsesiones. Este libro se ha escrito, en cierto modo, a contracorriente de mí mismo. Se ha escrito a mis espaldas. Lo he venido leyendo en fragmentos, en trozos, aquí y allá, y apenas ahora he ido juntando sus partes para entregárselo al lector con un nombre y una fecha exacta, tal como si fuera un hijo que acabara de nacer.
La enseñanza literaria
Categoria: Ensayo
Un texto que aborda las diversas formas en que puede enseñarse la literatura. Una herramienta para el profesor que intenta fomentar los hábitos lectivos en sus estudiantes. Esta larga reflexión contiene al final una guía de amenas lecturas principalmente de escritores latinoamericanos, que tienen como único fin inducir el placer de la lectura.
Poetas del medio siglo: mapa de una generación
Categoria: Ensayo
Libro que analiza la obra poética de la generación mexicana del Medio Siglo, en la cual se encuentran autores como Jaime Sabines, Rubén Bonifaz Nuño, Rosario Castellanos, Jaime García Terrés, Tomás Segovia y Eduardo Lizalde.
Sobre este volumen, el poeta uruguayo Eduardo Espina escribió:
“Con este volumen, donde coincide la lucidez analítica con el rigor intelectual, Rogelio Guedea confirma lo que ya sabíamos quienes desde hace tiempo venimos siguiendo su ascendente carrera en páginas literarias de diarios y revistas: que estamos ante no sólo el mejor crítico de poesía surgido en México en mucho tiempo, sino también frente a uno de los principales expertos en poesía de la lengua. Cada una de las incursiones analíticas de Guedea es una deslumbrante propedéutica de lectura. En su aparato teórico se cruzan escuelas y tendencias de abordaje interpretativo, trabajando en forma conjunta a favor de un razonamiento nada periférico a su materia de estudio, porque de esa forma el peritaje alcanza su efectividad plena y las respuestas encuentran las preguntas buscadas. Es la culminación de un desciframiento. Lo mismo que Hugo Friedrich en su seminal libro Estructura de la lírica moderna –y la comparación no resulta antojadiza- Guedea indica, informa, y revela con sutileza de lector visionario para decir que “de esta forma el poema puede leerse mejor”, tal como las palabras quisieran ser leídas. Esa eficacia de hermeneuta sin altibajos, cada vez más rara en los estudios literarios, convierte a sus diálogos con los textos en una instancia epifánica, de la cual el lector sale, por encima de todo, convencido. Con una precisión que para alcanzar su exactitud no depende de artificios retóricos ni vacuidades ornamentales tan comunes en este metier, Rogelio Guedea esclarece y enseña. Además, escribe muy bien, como los que saben y no necesitan andar demostrándolo en cada frase. La gran crítica literaria, la que es necesaria y se justifica como género aparte, no puede ser menos que eso”.
JAIME SABINES: LA PALABRA EN EL TIEMPO
(fragmento)Ni mármol duro y eterno,
ni música ni pintura,
sino palabra en el tiempo.Antonio Machado
Toda reflexión sobre la obra particular de un poeta (incluso sobre la anatomía de la poesía en sus términos más genéricos) debe tener como origen la emoción. Si lo poético tiende a representar una emoción individual (real o ficticia, intelectiva o sensitiva), el procedimiento de análisis de lo poético tendría, por lo menos, que corresponder también a esta coordenada. Nadie puede hablar de un poeta cuya obra no haya significado para él una provocación. Es esta perspectiva (admiración o repulsión) la única vía permisible de acceso a las piezas líricas, y su única salida (si acaso existe) será ese intento por responder a todas las interrogantes que la obra presenta a su lector o, paradójicamente, las que el mismo lector le presenta a la propia obra. Interlocutora incansable, la poesía que menos admite comparación (y que, por tanto, es la más comparable) siempre será contradictoria. Ruptura y continuidad a un mismo tiempo, conciliación y escisión, por aquello mismo que apruebe, será negada. Ni de sí misma tendrá escapatoria.
A esta categoría pertenece la obra de Jaime Sabines (1926-1999), considerado hoy en día uno de los autores angulares no sólo de la tradición poética mexicana sino incluso de todo el corpus lírico de la lengua española, aun cuando la aparición de Horal (1950), su primer libro, no haya sido recibida tan efusivamente por la crítica de ese momento. Casi treinta años tuvieron que pasar para que Sabines encontrara a sus lectores. O para que sus lectores hallaran el valor de su poesía. Obra de un profundo vitalismo, la poesía de Sabines sólo puede ser comprendida a través de un punto de vista vital, aunque en ello no incida necesariamente la inflexión impresionista y celebratoria, que en ocasiones aporta tan poco a la valoración cualitativa de la literatura. Por esto mismo, muchos de los comentarios a su obra han sido erráticos: por intentar mirarse en sus aguas se han quedado en la superficie.
Construida a partir de la realidad aparentemente más inmediata, con una depurada selección léxica que va de la naturaleza urbana a la naturaleza del campo, menos intelectiva que sensorial, y más intuitiva que racional, la poesía de Sabines intenta apresar lo inefable a través de materiales sensibles. Su realismo, por tanto, es ontológico, y sus medios expresivos y estilísticos corresponden y responden únicamente a la emoción recibida en el momento justo de su percepción. Aunque Jaime Sabines es un poeta “en su circunstancia”, su poesía es siempre una refutación de lo temporal. El hoy y el aquí enunciados por el sujeto poemático en cada uno de sus poemas son, en realidad, “el nunca y el ninguna parte” del sujeto de carne y hueso que los escribe. Como sucede con los poetas de los sentidos, la experiencia es el verdadero territorio del conocimiento; es decir, de la experiencia consuetudinaria brota la experiencia de la poesía, por ello vida y biografía se convierten en elementos inseparables, lo que lleva de manera obligada a ver al poeta y a su obra desde o en una misma dimensión. Poesía y vida son entes que dialogan, tal como dialoga el hombre con su realidad. Inmersa, arraigada, con los pies bien puestos en la tierra, la poesía de Jaime Sabines es una habitante incómoda en el territorio de lo puramente racional, porque, más que hacer pensar, su poesía hace sentir. Como expresa Ramón Xirau, “las cosas de este mundo son las vivencias del poeta en la carne del mundo”. Por ello, escribe Sabines: “¡Qué bueno que pusieron la cama entre mi cuerpo y la tierra! Estoy seguro de que si durmiera en el suelo me hundiría y me hundiría quién sabe cuántos metros. Para andar sobre la tierra hay que estar alerta, bien despierto”.
Al vuelo
Categoria: Microrrelato
Este es su primer libro de microrrelatos. En él se empiezan a atisbar las que serán sus tres principales líneas temáticas dentro del arte de lo ultrabreve: la reflexión sobre el arte de la escritura, la metafísica de lo cotidiano y la exploración entre los límites de lo real y lo fantástico.
LA FELICIDAD EN EL JARDÍN DE ENFRENTE
Atado a mis libros como un náufrago a su table, veo, a través de las celosías de mi ventana, a unos niños jugando futbol en el jardín de enfrente. Mientras yo me entristezco con una frase de Enrique Vila-Matas, de su espléndida novela “El mal de Montano”, ellos se ríen del gordito que acaba de tropezarse con el balón, justo antes de tirar a gol. Mi tristeza y sus risas se unen a mitad de la calle empedrada, da jirones en el viento, cae de panza en las piedras y el polvo, y luego se eleva al cielo solo para decirme que para encontrar la felicidad no tiene uno, a veces, más que cruzar la calle.
Para caídas
Categoria: Microrrelato
Sobre este libro, el crítico y teórico del micrrorelato Lauro Zavala escribió:
“Leer este libro es experimentar una disposición total hacia la escritura y sus materias primas: el amor, la imaginación y el azar. En Para/Caídas Rogelio Guedea continúa explorando los momentos más comunes de la vida cotidiana para convertirlos, con una silenciosa estampida de metáforas, en parte de su muy particular sintaxis de vuelo”.
EL HOMBRE Y SU DESTINO
Las he estado observando desde el ángulo de la puerta toda esta mañana. Puedo alcanzar con la vista su destino final, el que muchas de ellas, por cierto, apenas conoce. Una detrás de la otra: avanzan. Algo les dicen las que regresan a las que van. O viceversa. Su lenguaje es intraducible, diáfano, como la gota de luz al interior del ojo. Sobre la espalda llevan un pedacito de madera, un trocito de hoja, una basurilla que, a veces, les arranca el viento. Como están hechas de futuro, ninguna –ni las que van ni las que vienen- miran hacia atrás. Han construido un solo camino para no extraviarse. Dios mismo lo aprendió de ellas: toda la vida se reduce a encontrar un ritmo.
Caída libre
Categoria: Microrrelato
Sobre este libro, el escritor y editor Sandro Cohen escribió:
“Justo en la frontera entre el poema en prosa y la prosa poética, estas narraviones breves de Rogelio Guedea nunca dejan de sorprender por su carga de emotividad encerrada en escenas que de tan cotidianas adquieren un extraño matiz de exotismo”.
PASEO DE IDA Y VUELTA
He llegado a casa después de un paseo en bicicleta con mi hijo. Como cada tarde, anduvimos por las calles empedradas de la colonia, saludando aquí y allá a los árboles, los jardines, los perros y los niños que encontrábamos en el camino. Mi hijo goza como nadie los paseos en bicicleta, y más cuando subimos cuestas empinadas o entramos en terrenos escarpados. Mientras mi ser no resiste la tentación de pensar en el porvenir, las deudas de casa, los amigos perdidos, mis compromisos de trabajo, los pendientes de mañana, el suyo va colvado en el paisaje que va descubriendo a cada momento. Es curioso ver cómo nuestros pasos, tan distintos, tan distantes, se unen por un segundo en la misma senda, y cómo en un descuido el alma de mi hijo se funde y se confunde con la mía como si el destino no quisiera negarme la oportunidad irrepetible de vivir dos veces.
Corrección
Categoria: Poesía
Antología publicada por editorial Praxis y al cuidado del poeta y editor Carlos López. Reúne una breve selección de sus siete libros de poesía publicados hasta el momento, así como algunos inéditos.
ISLA AL SUR
el poema que no conoce la mano que lo escribe,
la mano que no sabe hacia dónde va el poema,
de dónde viene,
si nace cuando nace o anuncia
sólo su morir:
su dictado de presencias, su pulsación
de sombra // el poema recostado sobre el borde del tiempo, vuelto
tiempo, hueco, rajadura,
y su aire oscuro irrespirable sur
isla distante: mismísimo.
como aleteo de jaula, como libertad
de celda // todo aquello que quiere salir
y no: su voluntad.
Mientras olvido
Categoria: Poesía
Libro que obtuvo en España el “Premio Internacional de Poesía Rosalía de Castro 2001″.
BUCÓLICA
y anduve tu cuerpo tierno como el retoño
del albaa caballo lo anduve de un falsete
a otrode sol a lluvia
de arroyo a tarde a piecomo quien busca un cabrito perdido
como quien come pitayas ensangrentadas
lo anduveasí
en esa noche en que alborotada te elevabas
del maizal
como güilota al tronar de mi escopeta




